lunes, 6 de mayo de 2013

Ser atrayentes. ¿Soy atractivo/a?



En ocasiones, cuando las personas se ven reflejadas en espejos se preguntan si son o no atrayentes de manera general y si le gustarán o agradarán a una persona en particular. Desde pequeños, historias de la familia y cuentos como el de Blanca Nieves enseñan que la belleza es un elemento importante para hacernos sentir mejor. Pero, ¿Qué es ser bellos o bellas?

Cuando hombres y mujeres evalúan su atractivo físico se comparan con estándares idealizados de belleza representados por modelos o artistas. Sin embargo, estos no son conceptos permanentes y cambian de acuerdo a la moda. Real y genéticamente, los hombres y mujeres se sentirán atraídos por otro tipo de patrones, como el ser saludables, más bien fuertes que débiles y que exista simetría entre el lado derecho y el izquierdo de la cara. Todo esto les demuestra inconcientemente a los individuos que su probable pareja podría dotar de buenos genes para crear hijos sanos y aptos para enfrentar al medio ambiente. Una mujer delgada y con maquillajes pálidos o usando tonos violeta o sombras oscuras, jamás hubiese logrado pareja en épocas anteriores porque no garantizaría una buena procreación. Igual, un hombre débil nunca atraería a una mujer por cuanto aparecería como incapaz de conseguir el sustento familiar.

No obstante, definir belleza hoy en día es complicado porque dependerá de un sinnúmero de factores sociales y económicos. Para cada cultura "ser atractivos" tiene diferentes significados. Incluso, en una misma sociedad dependerá de la edad que se tenga, del nivel educativo y en última instancia del gusto o de la apreciación personal de un individuo. Podemos ser encantadores para algunas personas y deslucidos para otros, al mismo tiempo. Recordemos que la gran mayoría de los seres humanos no somos ni extremadamente bellos ni exageradamente feos. Somos normales y todos tenemos algo extraordinariamente atrayente. Lo que tenemos que hacer es encontrar cuales son esas cualidades. Entrará en juego el cómo nos percibimos. Existen personas que se consideran gordas y son extremadamente flacas como es el caso de la anorexia. Así, pueden existir personas atractivas que se sienten poco atractivas porque hacen énfasis en sus imperfecciones.

Por ello, el conocimiento de uno mismo es uno de los secretos más importantes de la belleza. Para descubrir nuestras cualidades es conveniente que les preguntemos a las personas que nos aprecian cuál es nuestro principal atractivo y trabajemos esas cualidades para realzarlas. Muy pronto veremos los resultados y nos daremos cuenta lo especial que somos.


La belleza física nada tiene que ver con el magnetismo personal –la capacidad o el talento para atraer a los demás que tienen algunas personas. Y que conste que tampoco se trata de la atracción sexual. En este caso nos referimos a ese elemento clave que nos hace atrayentes como persona. Si quieres saber si lo tienes o si careces de él, responde Cierto o Falso (según cómo actúas la mayoría de las veces).
    1. Uso las palabras “gracias” y “por favor” generosamente y sostengo la puerta para la persona que viene detrás de mí, no importa su sexo o su edad.
    Cierto
    Falso
      2. Creo que la consideración –que no es otra cosa que tomar en cuenta a los demás y tratarlos como quisiéramos ser tratados– es una de las grandes virtudes.
    Cierto
    Falso
      3. Me mantengo informado de lo que ocurre en el mundo y tengo muchos intereses personales. Cultivo mi curiosidad y me fascina explorar ideas nuevas. Por eso siempre tengo temas de conversación.
    Cierto
    Falso
      4. Cuando me presentan a una persona, repito su nombre (“Es un placer conocerte, Susana”) y lo memorizo. Lo uso varias veces durante la conversación.
    Cierto
    Falso
      5. Escucho a los demás con verdadera atención y hago preguntas apropiadas para comprender mejor. No soy de esas personas que interrumpe o actúa desinteresada cuando otros hablan. La persona que tengo delante merece todo mi respeto, por eso no juego con mi teléfono celular o con otros aparatos electrónicos cuando estoy con ella. Tampoco estoy mirando por encima de su hombro en una fiesta, para ver si llegó “alguien mejor”.
    Cierto
    Falso
      6. Sé estar en desacuerdo sin necesidad de armar un drama o de pelearme con los que no opinan como yo. Creo que “hablando la gente se entiende”, por eso siempre estoy abierto al diálogo.
    Cierto
    Falso
      7. Por regla general, soy una persona positiva. No soy de esas que solo ven el lado oscuro de la vida o, como profetas de la desventura, se concentran en todo lo malo que puede ocurrir.
    Cierto
    Falso
      8. Evito los chismes, en particular los maliciosos. Sí, es cierto que ser “fuente de últimas” atrae a los que quieren enterarse del jugoso chisme, pero esas personas aprenden a desconfiar del chismoso y temen caer en su lengua.
    Cierto
    Falso
      9. No abuso de los demás. Si un amigo me presta dinero, se lo pago en el plazo acordado; cuando necesita de mí, hago todo lo posible por cooperar con él. Creo en la reciprocidad, pues no soy una de esas personas que creen que “todo me lo merezco”.
    Cierto
    Falso
      10. Tengo sentido del humor y me encanta reír como los niños, a carcajadas y desde la pancita. Eso sí, jamás lo uso para hacer burla cruel de los demás, sobre todo si están presentes. Evito el sarcasmo y los comentarios sobre la apariencia física.
    Cierto
    Falso
      11. Me alegro por las cosas buenas que les suceden a los demás; no trato de minar su éxito o disminuir sus logros con comentarios destructivos provocados por la envidia.
    Cierto
    Falso
      12. Sin caer en la vanidad, cuido mi apariencia física. Me gusta presentar mi mejor versión de mí al mundo, cuidando los detalles como el estado de mi ropa, mi cabello, etc.
    RESPUESTAS
       Si respondiste Cierto en 8 o más ocasiones: ¡Felicidades! Eres un verdadero imán de gente. Esto se debe a que presentas lo mejor de ti al mundo. Atraes a las personas por una razón muy sencilla: se sienten a gusto a tu lado. Así de simple. Y es que los seres humanos nos acercamos a todo aquello que nos agrada y nos alejamos de lo que nos desagrada. El principio del placer originado por el siquiatra vienés Sigmund Freud es un concepto psicológo elemental.
       Si respondiste Cierto entre 7 y 5 veces: Eres la persona promedio. Cuando haces el esfuerzo, porque una persona en particular te interesa, eres capaz de “magnetizar” tu personalidad para a traerla  Pero si quieres ser encantadora todo el tiempo, repasa las respuestas que fallaste y aprende la lección que conllevan.
      • Si respondiste Cierto menos de 5 veces: Ya sabes por qué no tienes el éxito social que quizás deseas. Tu actitud no atrae, sino que repele a los demás. La buena noticia es que no eres tú –es tu comportamiento. Y esto es algo que puedes cambiar en el momento en que lo decidas. Repasa las respuestas que marcaste “Falso” y comienza a trabajar en ellas. Si cambias tu actitud, cambiarás la forma en la que los demás te perciben y serás una persona más atractiva.