martes, 7 de mayo de 2013

El sentido del Humor



Cuando se pregunta a los hombres y mujeres cuáles son las características mas importantes que deben tener las parejas para ser felices, en un buen porcentaje, afirman que es indispensable tener sentido del humor, entre otros atributos.

Indudablemente, el humor se ha visto como una cualidad primordial y saludable en todo comportamiento humano. Es agradable y placentero disfrutar al lado una persona que nos simpatice y divierta, que tome las cosas con humor y con quien pasemos un buen rato.

No obstante, los investigadores del humorismo han encontrado una gran diferencia de género, en cuanto a la apreciación del sentido del humor. Los hombres y mujeres no se refieren a lo mismo en relación al valor de este atributo. En el caso de las féminas y dado que la mujer es la que hace la selección para la conservación de la especie, ella considera el humor como un buen atributo sexual. Por esta circunstancia es que los hombres han desarrollado más esta condición que las mujeres. Los hombres saben que tienen que ser simpáticos y cordiales cuando se presentan a la mujer que les gusta. Difícilmente un hombre podrá conquistar a una mujer con mal genio, aunque haya sus excepciones.

Los hombres de por si tratan de obtener el sentido del humor, por ejemplo cuentan chistes, hacen juegos de palabras con sus amigos y les ponen sobrenombres a sus compañeros (cosas de hombres), situaciones que no son tan comunes en las mujeres. Esencialmente, los hombres usan el humor para competir con sus congéneres y demostrar quién es más sociable para llamar la atención de ellas, mientras que las mujeres lo utilizan para establecer vínculos afectivos o sociales con sus semejantes de cualquier sexo.

El hombre hace chistes y la mujer se alegra. Un estudio que se hizo en Alemania indica que el número de veces que la mujer se ríe con un hombre en su primera cita es indicativo del deseo que ella tiene en volver a salir con esa persona. Riendo ella demuestra su felicidad.

Otra diferencia es que a los hombres les gusta que les celebren sus chistes y no le agradará que la mujer tome "su puesto". Ellos prefieren que les disfruten su humor y sus bromas.

En el caso de mujeres chistosas, les hace bien si encuentran al hombre que le celebre su sentido del humor ya que esto contribuye a un aumento de su autoestima, pero cuidado con alejarlo.

El humor permanente en la pareja evita y calma las tensiones y los conflictos. Los consortes que hacen juegos y chistes y toman la vida con humor tienden a ser más felices que las parejas que no lo hacen. El humor calma las tensiones y los conflictos. Los que toman la vida con humor tienden a ser más felices que los que no lo hacen.
Por favor sonríe y pásalo bien.
Carecer de humor es carecer de humildad, es estar demasiado inflamado de uno mismo. Pero no exageremos la importancia del humor: un mal tipo puede hacer gala de un humor exquisito, y es posible ser buena gente y carecer por completo de sentido del humor. No obstante, quien tiene humor suele ser más estimable que quien no lo posee. El humor es una herramienta crítica de gran eficacia. "Leí La Guerra y la Paz en veinte minutos. Es acerca de Rusia", decía Woody Allen en tiempos en que estaban de moda los métodos de lectura veloz. El humor es un instrumento apropiado para promover la tolerancia, lo que llevó a Lichtemberg a escribir: "Nada determina más el carácter de una persona como la broma que la ofende". El humor permite ver lo que los demás no perciben, ser consciente de la relatividad de todas las cosas y revelar con una lógica sutil lo serio de lo tonto y lo tonto de lo serio. A veces el mejor consejo es el que proviene de un chiste y no de una formulación teórica.
El humor es una demostración de grandeza que pareciera decir que en última instancia todo es absurdo y que lo mejor es reír, como aquel condenado a muerte que llevan a la horca un lunes y exclama: "¡Bonita forma de comenzar la semana!". El humor es una afirmación de dignidad, una declaración de superioridad del ser humano sobre lo que acontece. Cuenta Diógenes Laercio que a Metrocles se le escapó una sonora ventosidad mientras tomaba una clase de filosofía. Tan grande fue el rubor que le sobrevino que se encerró en un cuarto con ánimo de dejarse morir de hambre. Crates entró a consolarlo tras ingerir comida flatulenta y, como no pudo persuadirlo diciéndole que no había cometido ningún absurdo sino que más bien sería cosa monstruosa no despedir los flatos según marca la naturaleza, soltó él también su flato, con lo cual los dos rieron y Metrocles dejó de sentir vergüenza.
¿Tiene límites el humor? ¿Es posible hacer humor con el tema del Holocausto? Hay una delgada línea divisoria entre la posibilidad de "reírse de" y la de "reírse con". Chaplin ponía como condición de posibilidad del humor la necesidad de que el chiste estuviera a favor del débil y no del fuerte. Algunos diferencian tajan temente humor e ironía. Si Groucho Marx afirma "Pasé una excelente velada, pero no fue ésta" y se lo dice a una generosa anfitriona, se trataría de una ironía. Si en cambio se lo dice al público, se trataría de humor. La ironía invertiría la ecuación de Chaplin y se reiría a costillas del débil. Escribe Comte-Sponville: "Se puede bromear acerca de todo: el fracaso, la muerte, la guerra, el amor, la enfermedad, la tortura. Lo importante es que la risa agregue algo de alegría, algo de dulzura o de ligereza a la miseria del mundo, y no más odio, sufrimiento o desprecio. Se puede bromear con todo, pero no de cualquier manera. Un chiste judío nunca será humorístico en boca de un antisemita. La ironía hiere, el humor cura. La ironía puede matar, el humor ayuda a vivir. La ironía quiere dominar, el humor libera. La ironía es despiadada, el humor es misericordioso. La ironía es humillante, el humor es humilde".
Sin embargo, no toda ironía es cruel. La ironía es una figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se quiere decir. No me parece que esta idea de ironía implique necesariamente una forma despiadada de hacer humor. Diría más bien que hay un humor hiriente, esteticista, que no repara en criterios éticos con tal de hacer reír. Si la ironía es utilizada en cambio como instrumento de resistencia, el humor adquiere un sesgo liberador: una modelo casada con un polista millonario responde, cuando el periodista se burla del "trabajo" de su marido: "Se necesita talento para ser polista". El que está al lado le dispara una ironía: "Claro, dinero no hace falta".
Las virtudes de reír y hacer reír no siempre van juntas. El Corán juzga que quien hace reír al prójimo merece el paraíso, pero nada dice sobre el que sabe reír. Conozco gente poco hábil para hacer reír, cuya risa es deliciosa mente oportuna y contagiosa. También ellos merecen el paraíso.
La risa aparece como la distancia más corta entre dos personas. No es un mal comienzo para la amistad. No es un mal recurso para aceptar -o retrasar- la propia muerte y la de los demás. Hay culturas que entierran a sus muertos con alegría. Prefieren recordar con risas y sonrisas, no con lágrimas y tristeza. Recordar con filosofía, tal el refrán castizo para el que "tomarse las cosas con filosofía" equivale a tomarse las cosas con alegría, con uno de los sentimientos más serios, gratuitos y paradójicos con que podemos cepillarnos las telarañas del alma.