sábado, 15 de septiembre de 2012

ARREGLA AL HOMBRE Y ARREGLARAS EL MUNDO- BARRERAS DE LA COMUNICACION


 Las personas somos seres sociales. Necesitamos de la comunicación para desarrollarnos y para transformar nuestras vidas. Para lograrlo, tenemos que identificar primero las barreras que nos hemos creado con el paso de los años en la comunicación con nuestros semejantes, ya sea que nuestro interés sea comunicarnos con nuestros clientes, compañeros de trabajo, jefe, familiares, cónyuge, etc., es esencial contar con las herramientas de comunicación adecuadas.
¿Por qué algunos comportamientos crean sufrimiento?
Teniendo como requisito primario el respeto a los derechos, podemos distinguir cuatro principales estilos básicos de comportamiento a la hora de comunicarnos:
1. El primero tiene como constante la falta de respeto a nuestros propios derechos, no nos gusta lo que la otra persona dice, pero no somos capaces de hacérselo notar (opción pasiva) 2. El segundo se refiere a no decirle a las personas lo que se piensa pero se habla a sus espaldas respecto a los desacuerdos (opción pasiva – agresiva) 3. El tercero se distingue por la ausencia de respeto a los derechos de los demás (opción agresiva) 4. El cuarto se caracteriza porque respetamos tanto nuestros derechos como los ajenos (opción asertiva)
Así mismo el lenguaje puede ser verbal y no verbal. La combinación de ambos tipos de lenguaje se distribuye aproximadamente de la siguiente forma:
Palabras que usamos 7% Cómo decimos las palabras (tono de voz) 38% Postura y expresión corporal 55%.

Muchas veces la comunicación no logra ser lo efectiva que quisieramos debido a una serie de barreras que evitan que el receptor comprenda realmente lo que el emisor trata de transmitir. Las barreras más frecuentes son las siguientes:

El sarcasmo       
No es por nada que al sarcasmo se le denomine la «forma más baja de ingenio». Está pensado para menospreciar y herir al receptor, por lo general delante de los demás, de modo que la opinión del agresor quede reforzada por la risa o apreciación a veces embarazosa, de los demás. Hasta cierto punto, los que escuchan algún comentario sarcástico dirigido hacia algún colega y se unen a las risas, también están sien do agresivos, aunque en parte la razón sea el alivio de no ser ellos mismos las víctimas. 
El sarcasmo es agresivo porque se utiliza para hacer que otra persona acate la disciplina y haga lo que desea el agresor. El sarcasmo se sirve también del hablar como si la otra persona no estuviera presente: “Hay pobre, le da vergüenza”, “Ya se enojo”, “Ten cuidado que se ofende”, etc.
Sólo la persona insegura interiormente utilizará el sarcasmo con este fin; cualquiera que se respete a sí mismo y a los demás no necesita descender a ese nivel.  
El dar consejos no solicitados  
Cuando se da un consejo que no ha sido pedido este puede no ser tomado gratamente por un numero de razones. La mas obvia es que te ubica a ti en una persona que esta “por encima” de la otra. Es decir que “tu sabes mas” y el otro no, o que ves un defecto en la persona o la comparas. De otro modo no estarias dando el consejo.   Cuando esto sucede, la persona que se ubica por debajo, tiende a reaccionar de un modo hostil, inclusive si el consejo fue bueno. Generalmente la reacción no esta relacionada con lo bueno que sea el consejo sino con como posiciona a una persona respecto de la otra.
Ni mencionar si el consejo es dado en publico, a modo de critica, es en esa instancia donde el receptor se sentirá cuestionado o avergonzado con justa razón, volviendo la atmósfera totalmente hostil.
Las criticas   
Las críticas hechas delante de los demás nunca están justificadas. Tanto si estamos hablando del director de la oficina, del profesor de la clase o del marido o esposa regañones, si una persona tiene que hacer una crítica a otra, es mejor hacerla en privado, donde sólo se encuentren las personas implicadas. Es de gente con poco coraje, la necesidad de demostrar su “inteligencia” públicamente, a costa de humillar al otro.
La crítica asertiva siempre implica explicar cómo se ve la situación, comentar por qué existe un problema, cómo se siente uno al respecto y decir lo que se cree que debería hacerse.Para que una crítica justa sea eficaz, nunca se ha e mezclar con las opiniones personales respecto a la personalidad del objeto de la crítica. Por ejemplo, si un supervisor dice: «Has cometido tres errores en este informe, ¡eres estúpido!», sólo la primera parte es una crítica justa. «¡Eres estúpido!» es un juicio sobre el carácter de la otra persona que no viene al caso, resulta agresivo y al que no tiene por qué responder.  
La orden
Cuando de manera autoritaria se dice lo que tiene que hacer el otro, se puede estar indicando que no lo consideramos un igual, que sus juicios carecen de solidez y por tanto es incapaz. Reitero, no es que en determinadas situaciones haya que cumplir con órdenes y hacer cosas que nos desagradan pero debe dejarse para cuando es estrictamente necesario, por ejemplo si tengo un subordinado que constantemente se resiste a la autoridad, en un determinado momento apelo a la orden. Vemos en el ejemplo, que además de la orden de trabajo, se le ordena el comportamiento que debe asumir desde el punto de vista emocional, esto si no debemos usarlo nunca.
 Identificarse   
 'Claro, se parece a la ocasión en que yo..." Con esta barrera en su lugar correspondiente, me disculpo de una manera diplomática de escuchar con atención. Tal vez me las pueda arreglar sin escuchar en absoluto. Presto atención a sus palabras sólo hasta que encuentro un espacio para introducir mis propias historias. Parece que mi único esfuerzo para escuchar realmente es temporal. Preferiría estar hablando de mí. De modo que en la primera oportunidad, cambio el tema hacia mi persona. Me convierto en el centro de todas las conversaciones. De una manera gradual, usted comprende que su papel será el de oyente. No tendrá oportunidad de hablar, Si sigue relacionándose conmigo, probablemente será por compasión. Si busca un "tiempo igual", tendrá que encontrar a alguien que lo escuche. En todo caso, esta barrera impide la relación de igualdad.





La amenaza. 
Tienes  que...o ... Este ultimátum para que cambie, recalca el castigo. Quizás el mismo mensaje pueda ser expresado de otra manera, pidiendo la conducta deseada.
El Desvío
Tú dices que tienes preocupaciones. Y yo que tendría que decir...
Desviar el foco de atención hacia mi cuando vienen a expresarme algo, denota falta de respeto y de ética en las relaciones humanas, es un clásico ejemplo de la dificultad deescucha.    
Los menosprecios
Los comentarios despectivos pueden hacer mucho daño, especialmente cuando se hacen delante de otras personas y si son de índole personal. Ya hemos visto que las críticas genuinas son válidas, siempre que estén justificadas y hechas en privado, pero los intentos de humillar a otra persona nunca lo son. 
Ignorar ncluso cuando lo estoy "ignorando", escucho. Usted nunca me podrá reclamar que no lo escucho. Simplemente nunca me ocupo de nada de lo que usted diga. Lo dejo colgando en el aire y ya. O bien, dejo que entre por un oído y salgo por el otro. Usted no podrá saber a ciencia cierta si lo escuché o no. No sabrá sí estoy feliz o apenado, interesado o aburrido, de acuerdo o en desacuerdo. Nada indicará en absoluto de mis reacciones internas ante lo que dice. Mi falta de respuesta da la impresión de que usted, y lo que está compartiendo conmigo no viene al caso.

Etiquetar
"Oh, vamos, realmente eres paranoico”. Esta maravillosa habilidad para etiquetar me libera de la responsabilidad de escuchar. No tengo que preguntarme ¿qué se siente ser como usted? Pues, verá, conozco a su tipo de persona. No tengo que caminar una milla con sus mocasines puestos, ya que los mocasines ya vienen en ciertos tamaños y estilo. Ya he visto antes esta clase de mocasines y no me quedan bien Una vez que le haya informado a usted quién es, termina mi compromiso. No tengo que esforzarme por comprenderlo.
Las Interrupciones
Estamos hablando por ejemplo de nuestras vacaciones y de pronto nos dicen “Viste el partido de baseball?” Esto indica que la persona quiere tomar el control de la conversación o que posee un lapso de atención deficitario. Sea cual fuere el motivo, hacerlo es de mala educación.
Por qué aplicamos nuestras suposiciones aprendidas y generalizadas o todos?
Pues bien, las suposiciones suenan mas como acusaciones .Ejemplo: ¿No entiendo por que no queres hacer eso? Seria mejor reemplazarlo por: No queres hacer eso. ¿Por qué? 

ALGUNAS BARRERAS MAS:
1. Escuchar lo que queremos escuchar Las experiencias pasadas nos hacen darle el mismo significado a un mensaje en particular, aunque éste se genere en situaciones distintas.
2. Ignorar información que entra en conflicto con lo que sabemos Cuando escuchamos un mensaje que no está alineado con nuestra percepción de las cosas, muy probablemente ignoraremos el mensaje, en lugar de cambiar nuestras ideas o buscar explicaciones alternativas. Descartamos información.
3. La evaluación inmediata Evaluar inmediatamente lo que se te dice o a la persona que lo dice; pensar que ya sabes a donde quiere llegar el que te habla, cuando apenas ha llegado a expresar el cincuenta por ciento de lo que pensaba decir; observar los puntos débiles del argumento del otro para poder contraatacar.
4. Prejuicios Los prejuicios relacionados con edad, sexo, ubicación, raza o religión influyen en la forma en que se interpreta lo que alguien está diciendo o haciendo.
5. Palabras significan diferentes cosas a diferentes personas Las palabras pueden tener diferentes significados para las personas en distintas situaciones. Una frase como “Lo vemos más tarde” puede ser muy confusa para la gente ya que ¿qué significa más tarde? ¿unos minutos? ¿unas horas?
6. Inconsistencia en las señales no verbales El tono de voz, las expresiones faciales y las posturas corporales pueden facilitar u obstruir la comunicación
7. El efecto de las emociones Cualquier emoción que domine nuestro ánimo (enojo, felicidad, miedo) afectará nuestra interpretación de un mensaje.
8. Interpretar, sacar conclusiones antes de escuchar Concluir lo que el emisor quiere decir sin esperar a que éste termine de dar su mensaje nos lleva a situaciones confusas y malentendidos que redundadn en nresultados negativos o alejados de lo que buscamos con la comunicación.