jueves, 30 de agosto de 2012

Transformar la Negatividad ...7 Formas


Todos en algún momento experimentamos energía negativa. A veces somos nosotros los negativos y otras veces somos los receptores de la negatividad. ¿De dónde viene? ¿Cuál es la mejor manera de lidiar con ella?
A medida que nos volvemos más conscientes de nosotros mismos, las emociones negativas pueden salir a la superficie con el fin de ser liberadas y sanadas.
La negatividad nace del dolor, de la frustración y del miedo. Tiende a viajar como un virus. Piensa en un jefe que le grita a su empleado, y el empleado que absorbe energía negativa del trabajo y luego lo libera en su familia. Tal vez tu amigo tiene un problema y lo vuelca sobre ti, y luego te sientes mal. La negatividad puede ser muy sutil, se muestra en forma de amargura, sarcasmo o superioridad.
Las personas transfieren y canalizan la energía, a menudo en un esfuerzo por liberarla. Afortunadamente, podemos transmutar la negatividad en el momento.

1) Elige entender

Las personas negativas en su interior están sufriendo. Por lo general el comportamiento negativo es el resultado de rabia contenida, tristeza, estrés u otras emociones. Al eligir ver el origen de la conducta de alguien, la energía negativa empezará automáticamente a transformarse. Basta con tener la intención de comprender para que cambie la intensidad de la negatividad.

2) Observa la forma en que respondes a la energía negativa

¿Cómo respondes cuando alguien te lanza un comentario negativo? ¿Te sientes atacado? La forma en que respondes a la negatividad moverá la energía. Si le das espacio, la negatividad respira y se desplaza. Es como poner una lupa a la negatividad y decir: “¡Ahí estás!” Ya no te puedes ocultar. Detenerse y observar te permitirá a ti y a la otra persona ser más conscientes de la energía negativa y responder a ella.

3) Deja a las personas ser dueños de su propia negatividad

Todos tenemos días malos. No es nuestro trabajo mejorar todas las situaciones. Algunas personas sólo necesitan el espacio para procesar su propio dolor y frustración. No estamos aquí para cambiar y ayudar a aquellos que no están dispuestos a recibir nuestra ayuda. Cuando las personas son negativas, a veces es mejor permitirles ser dueños de su propia negatividad y de su transformación.

4) Opta por no asumirla

Muchas veces las personas arrojan inconscientemente su negatividad. Prueba imaginar que fluye a través tuyo y observa lo que sucede. Sé consciente de no atrapar la energía. Al no juzgarla, le ofreces la oportunidad a la energía negativa de cambiar.

5) Cambia tu perspectiva

La idea de “negatividad” es a menudo una calle de doble sentido. La estás recibiendo y experimentando — ¿está fuera de ti o dentro? Elige una actitud desapegada y neutral: ¿Cuál es la lección de experimentar esto ahora mismo? ¿Cómo podría transformar esta situación de una manera útil? ¿Qué representa en mi vida esta “aparente” negatividad?

6) Perdona

Simplemente comienza con la intención de querer perdonar y observa lo que sucede. Perdónate a ti mismo por sentirte mal por lo sucedido y a quien sea que esté involucrado. “Te perdono por _____, y me perdono por ______.” Casi toda la negatividad simplemente viene de malos entendidos y de falta de comunicación. Rara vez hay alguna verdadera mala intención en cuestión.

7) Contempla

Cuando tienes una pelea o confrontación, permite que haya un poco de espacio antes de comunicarte con esa persona otra vez. Espera por lo menos 24 horas. Tómate el tiempo para contemplar que pasó. Pregúntate, “¿Qué causó este malentendido y esta frustración?” No busques culpas o respuestas directas. Recuerda, se necesitan dos para tener un conflicto. ¿Qué pude haber dicho para contribuir con esto?. Tómate tiempo para reflexionar sobre tus propias acciones, comportamientos y juicios. 
Cuanto más presente estés, más poder tendrás para tratar con la negatividad. Practica un estado de apertura, receptividad y vulnerabilidad. Da espacio a la aceptación y a la compasión para que la negatividad se transforme.
No se trata de hacer que la negatividad desaparezca, pero pueden ser oportunidades ocultas para sanar, auto-reflexionar y transformarse.