jueves, 3 de mayo de 2012

Ahora no es el momento!Si no es ahora, ¿Cuando es el momento? Vives el aquí y el ahora…?

Los adolescentes tienen una conciencia delaquí y el ahora mucho mas alocada que los adultos por el simple hecho de que todo es nuevo pero cuando estamos asomando a la edad madura notamos que muchos de nuestros miedos o lo que percibimos como la realidad nos empiezan a presionar en el modo en que queremos vivir y vamos dejando de lado esa manera alocada de pensar la realidad y de vivir la vida para darle mas lugar a la visión de lo que nos dijeron que era la vida, por ejemplo, trabajando muchas horas, estudiando para recibirnos de algo y luego trabajar esclavizadamente, etc.

Yo no se como será en todos los casos pero la verdad es que me sorprende ver que muchas personas dejan de lado sus sueños y como que se inhiben completamente para siempre cuando elijen un estilo de vida que no les gusta pero que ellos creen conveniente.

La conciencia del “aquí y ahora” es muy importante, por lo menos para mi porque en base a lo que yo creo que es el presente y en cómo se debe vivir es cómo voy formando mis días, mis decisiones y de alguna manera mi futuro.
Si pensara que el vivir es estar en un solo lugar haciendo una sola cosa no creo que podría soportar esta vida jaja, pero hay personas a las que les gusta hacer todos los días la misma cosa, en mi caso, no.

Pero que hay de las personas a las que no les gusta hacer la misma cosa todos los días y ni siquiera disfrutan de lo que hacen? ¿Qué hay de las personas que se sienten frustradas por vivir una vida que les esta siendo impuesta o que parece ser la única que pueden vivir?


Los que reniegan de sus trabajos no se porque se mantienen en ellos, es como cuando una mujer se queda con un hombre cuando sabe que este le es infiel y alegan que es “por amor”, es mas o menos lo mismo, argumentos mas argumentos menos… es miedo.

Tenemos miedos a perder lo que tenemos, a perder el control, a perder lo poco que hemos ganado en esta sociedad consumista y tenemos miedo a prácticamente todo… nos educan, indirectamente, para buscar conformarnos con lo que tenemos.

Pero ¿Acaso alguien nace pensando en que el mundo es un lugar hostil incluso cuando el hombre es el único animal que no puede caminar ni alimentarse por si solo sino hasta años después de su niñez?

No, nadie nace con miedos. Nacemos con instinto de supervivencia pero no con miedo a la vida y a los retos. Es la vida en sociedad la que moldea nuestro carácter y circunscribe nuestra conducta; así por ejemplo los kamikazes de Japón nunca hubieran existido por fuera de una sociedad sin honor ni hoy los extremistas islámicos sin una causa justa.

Lo que para nosotros es espantoso e impensable es completamente normal según la concepción de la realidad dominante, o lo que nos dicen que es la realidad.

Por eso es que cuando incluso se plantean pequeñas ideas que ahora son totalmente normales dentro de sociedades donde no lo son es que se tilda de revolucionarios o rebeldes a los que las proponen, por ejemplo el caso del Che Guevara, Martin Luther King y muchos otros mas que solo pedían un cambio y nuevas ideas. 

Entonces, volviendo a nuestro aquí y ahora a mi me parece que en cada uno de nosotros existe una gran necesidad de salirnos del molde pero al mismo tiempo existe una paradoja con el dinero ¿Cómo podemos ser libres si estamos esclavizados por el dinero?

De ningún modo somos esclavos del dinero, somos esclavos de nuestra mente.
No es el dinero o las sociedades las que nos dictaminan que hacer, sino que somos nosotros los que tenemos la ultima palabra.

Yo no elegí nacer aquí, sin embargo elijo irme adonde quiera, yo no elijo el dia en que me va a despedir el jefe gritón, pero si puedo elegir como quiero ganar dinero, yo no elegí tener 24 horas en el dia pero si puedo elegir que hacer con ellas.


Hay cosas que siempre van a estar aparentemente fuera de nuestro alcance pero en realidad, no lo están.
Hay cosas de las que solo vamos a poder prescindir realmente cuando no tengamos pies y manos, la libertad es una de ellas.


Cuando a veces les planteo a mis amigos sobre como vivimos nuestras vidas, muchos se rien por lo que yo elijo para la mia pero en mi caso la conciencia urgente de vivir el presente me lleva a hacer cosas que ellos ni siquiera se lo plantean y probablemente nunca lo hagan porque están conformes con lo que tienen, y en algunos casos yo no los juzgo por tener el trabajo que tienen o estudiar la carrera que estudian, los juzgo por como ellos lo viven, si lo disfrutan o no y porque lo hacen realmente.

Claro que no soy nadie para juzgar a otros pero tampoco los otros tienen derecho a subestimar lo que yo elijo para mi vida, mi trabajo y mis días.


Los miedos son en un contexto más grande e importante el telón de fondo de todo, sin miedos ilógicos no tendríamos que servirles a nadie, ni los políticos nos engañarían, ni elegiríamos malas parejas ni nos quedaríamos en una relación que va cuesta abajo. Los miedos están en todos los ámbitos de nuestra vida y parecen ser irrefutables, pues con la lógica del miedo siempre salimos perdiendo.


Yo creo que eso no es asi, pues cuando mas coraje tengamos frente a pequeñas nuevas ideas mejores cambios podremos hacer en nuestra vida, o a ver que levante la mano el que cuando se cayó de su bicicleta a los 6 años pensó seriamente en que le iva a doler la otra vez que lo intentara y volviera a caer?! 


No! De niños no nos planteamos cuan doloroso habrá sido la caída las diez primeras veces que nos subimos a una bicicleta, nos deleitamos en el placer de salir a dar una vuelta a la manzana durante toda la tarde, o sea, nos enfocamos en el goce del aventurarnos a algo nuevo que en el sufrimiento que nos producían los golpes en la rodilla.

Es a este tipo de situaciones a los que suelo remitirme cuando trato de balancear mi vida y me pregunto .: “Alex, si no es ahora, ¿cuándo es el momento?!” Y la respuesta casi siempre cae de maduro.

El miedo es, en este momento, exactamente lo opuesto a la libertad.
En el video digo esta frase:

“Hay momentos en los que el miedo es mucho mayor a las mejores oportunidades que vamos a tener en nuestra vida, incluso sabiendo que son únicas”



  

Porque a veces la desconfianza, el conformismo o el miedo nos llevan a declinar oportunidades únicas, como cuando un amigo me invito a ir a un recital en una ciudad a 600 km y yo no quise ir y cuando volvieron me mostraron imágenes que no podía creer, habían logrado sacarse fotos con todos los integrantes de la banda “Los Piojos” y yo… no estaba ahí! Jaja, me quise matar y me arrepiento hasta hoy día especialmente porque ya la banda se desintegro y son un mito en el rock nacional argentino.

Cuanta verdad habrá en esa frase para ti que estas leyendo? Si nos pusiéramos a pensar en cada una de las veces en que a lo largo de nuestra vida dejamos pasar grandes oportunidades que ahora sabemos que lo fueron, cuantas veces quieres meter tu cabeza en una bolsa? Jaja… 
  
Créeme, yo también!


Pero qué pasa cuando nuestra actitud pesimista, conformista y miedosa realmente nos afecta la vida?


En el caso de la banda me arrepentí mucho pero después me di cuenta que eso es solo una perlita dentro de lo que significa el mar de oportunidades que todos los días podemos descubrir… y en los días que solo se dan una vez en la vida, como en el caso de un conocido que había logrado terminar una tecnicatura después de varios años en la universidad y justo en esa época la empresa Siemens en la capital del país estaba buscando nuevos profesionales del sector, el había enviado su curriculum y había quedado seleccionado junto a otros dos compañeros de carrera, aunque el único requisito era que vayan a vivir a la capital. El dilema de este chico fue que su familia y su novia no querían que vaya a la gran ciudad y como era un chico de pueblo le decían cosas que en realidad no lo ayudaban mucho: “Pero que vas a ir a hacer el ridículo en Buenos Aires, quédate por acá vas a conseguir algo”, y cosas como esa, sumándole el hecho de que la novia era enfermamente celosa, el chico declino su decisión. 

Lo llamativo es que ese chico hoy trabaja en la parte de mantenimiento de un sistema de conexiones para supermercados con un sueldo mínimo y prácticamente esta esclavizado a largas horas fuera de su casa.

No se si el alguna vez habrá tomado dimensión de lo que hizo, de la decisión que tomo, lo cierto es que nunca mas desde ese entonces pudo encontrar una oportunidad de trabajo en una corporación mundial como esa dentro de su ciudad. Hoy, años después de eso habría que preguntarle qué tan conforme esta con la vida que lleva no?

Esa creo yo, fue una de las decisiones que en algún momento de su vida le va a pesar a ese chico, porque como decían sus amigos por lo bajo “es un boludo…” (así decimos a los estúpidos en Argentina jaja)

Hay oportunidades únicas y hay decisiones únicas, el dilema más grande para todos nosotros es poder balancear correctamente los beneficios a largo plazo de esas decisiones y en poder sobreponernos mas allá del miedo a lo desconocido.

Hay gente que nos va a aportar mas o nos va a restar menos confianza, pero al final de cuenta la percepción que los demás tengan de cómo vivimos nuestra vida no es lo algo que debamos sentirnos obligados a cumplir, porque como ya dije, el único que decide como vivir su vida eres tu.