domingo, 13 de mayo de 2012

Antes de quejarte, respira y piensa en resolver tu incomodidad. La queja consume mucha energía.



Sigo con el código de honor, que además parece que os está gustando y está marcando records de menciones, entradas, etc. Gracias por vuestro interés.
Hoy le toca al punto que tiene que ver con una fuente de desgaste de energía, quejarse.
Antes de quejarte, respira y piensa en resolver tu incomodidad. La queja consume mucha energía.
El entorno de equipo colaborativo se da en un entorno de trabajo en equipo, un entorno sin quejas, donde cada elmento  que cree diferencia o incomodidad es respondido con alguna alternativa que diluya tal queja.
Si por cada elemento que no a uno no lo parece correcte se emite una queja, el equipo se va destruyendo, porque difícilmente llueve a gusto de todos.
La queja consume energía, y ya hemos analizado cómo la energía es parte del secreto del éxito de un equipo. Sin embargo, es inevitable sentir y vivir situaciones en las que uno desea quejarse.
No obstante, en lugar de hacerlo, en lugar de quejarnos, podemos afrontar el escenario de queja de diferente modo: respira profundamente, tranquiliza tus pulsaciones, y piensa qué situación te gustaría visualizar en lugar de la queja. Esto es, busca una solución o propón alguna alternativa que hiciera que no te sintieras en situación de emitir esa queja.
Si eres capaz de hacer esto, por sencillo que parezca, comparte solo la segunda parte, la parte de contribución en busca de una solución. Verás cómo tu equipo lo agradece y el entorno de trabajo es mucho más proactivo.
Y si quieres practicar, te animo a que lo hagas al volante, que seguro que ahí las quejas son más frecuentes que en cualquier otro lado. Cuanto más practiques, mejor control de tus emociones tendrás, y más podrás aportar a tu equipo con este modelo.