lunes, 30 de noviembre de 2015

SE FIRME

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo,
vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto
para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos
para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado
y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir
una vida nueva, dirigida hacia lo alto
y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día,
sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta
y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho;
camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste,
más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien;
sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque
y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien
y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que
“cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas
hacia la libertad; una persona que te entienda,
te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala,
sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto,
piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes
la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar
la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido,
iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía
a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas
las ventanas de tu alma, por medio de la alegría,
todos los que pasan por la calle en tinieblas,
serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo
que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos
que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño
y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos,
quizás entonces necesitemos hacer
un alto en el camino y experimentar
un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades
y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios
te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide
por lo que has logrado,
sino por los obstáculos que has tenido
que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera
en que vas a afectar el corazón de otros
y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida
para alcanzar tus sueños”
“Sé tu mismo el cambio que quieres ver en el mundo"
Mahatma Gandhi

viernes, 13 de noviembre de 2015

Los siete hábitos de la gente altamente efectiva; Stephen Covey

Hábito 1: Ser proactivo ("Be proactive") Significa anticiparse a los requerimientos, tener iniciativa, aportar valor a la gestión. La proactividad se refiere a que ante cada estímulo del medio ambiente tenemos la habilidad de decidir la respuesta que queremos dar, esto quiere decir que no somos esclavos de las acciones que sobre nosotros se efectúan, sino libres ejecutores de nuestra conducta. Un ejemplo práctico en nuestra vida es el de un chofer de un automóvil que nos grita una obscenidad o nos toca con insistencia el claxon; en este caso nuestra respuesta puede variar desde tomar un arma y dispararle para luego sufrir las consecuencias legales de nuestra conducta hasta simplemente ignorarlo y no dejar que altere nuestra tranquilidad. Lo importante es que la decisión es nuestra, que somos los responsables de nuestra conducta.

 Hábito 2: Comenzar con el Fin en la Mente ("Begin with the end in mind") Significa trabajar utilizando un plano imaginario o visión futura de lo que queremos lograr. . Este hábito consiste en que nuestra conducta no la debe regir el capricho ni el azar, debemos tener objetivos precisos a los cuales acercarnos: Un título universitario, comprar una casa o un carro, mantener una relación armoniosa con nuestros familiares y compañeros de trabajo. Cada vez que tomemos una decisión importante debemos pensar si ésta nos acerca o nos aleja de nuestros objetivos.

 Hábito 3: Primero lo Primero ("Put first things first") Significa priorizar y luego ejecutar lo primero en la lista de prioridades, luego lo segundo, luego lo tercero, etc. El capítulo comienza un una frase del sabio alemán Goethe: " Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos". Consiste en distribuir nuestro tiempo sobre la base de prioridades: El autor describe un método de organizar el tiempo sobre la base de cuatro cuadrantes en los cuales coloca las actividades: urgentes, no urgentes, importantes y no importantes

 Hábito 4: Pensar Gana/Gana ("Think Win/Win") Significa buscar relaciones donde tanto yo como el otro "ganan". Cuando en una relación uno pierde, éste buscará la primera oportunidad para recuperar lo perdido, generalmente cayendo en prácticas poco sanas que destruyen la relación. Sólo las relaciones gana/gana duran en el largo plazo. Este hábito indica que nuestras interacciones con otros seres humanos siempre deben ser de mutuo beneficio, que no existe otra opción. Nuestra relación con un cliente debe ser ganar−ganar, si yo gano y mi cliente pierde, pierdo al cliente. No existe otra opción, aunque a corto plazo otros tipos de relaciones resulten en ganancias inmediatas, a largo plazo vemos que son ineficaces y perjudiciales para ambas partes. El autor explica que si después de razonar con nuestro interlocutor no logramos un acuerdo ganar−ganar, nos queda la opción de "no hay trato".

Hábito 5: Buscar entender, luego ser entendido ("Seek first to understand, then to be understood") Significa escuchar atentamente al otro, con empatía, tratando de ponerse en "los zapatos del otro" para poder entender su posición y sentir (no interrumpimos mientras la otra persona está hablando). Luego, damos a entender al otro nuestra postura. Este hábito trata de ponerse primero en el lugar del otro, de ver las cosas 1 desde su punto de vista. Se basa en el refrán popular de " Todo es del color del cristal con que se mire". Es quizás el más difícil de practicar, casi siempre pasamos más tiempo hablando que escuchando y creemos que las cosas sólo pueden ser de la manera en que nosotros las vemos.

Hábito 6: Sinergizar ("Synergize") Significa buscar proyectos o relaciones donde se crea sinergia. Es decir, donde el resultado es mayor que la suma de las partes en forma separada. Este tipo de proyectos permite crear valor a través de la asociación, el que se comparte entre ambas partes. Algunas metas las podemos lograr solos, pero las empresas grandes sólo las podemos lograr con trabajo en equipo. Proyectos como la llegada del hombre a la Luna o la fabricación de la Bomba Atómica son el resultado del trabajo sinérgico.


 Hábito 7: Mejoramiento Continuo ("Sharpen the Saw") Significa detenerse un momento a descansar y meditar sobre cómo se están haciendo las cosas, y corregir lo que entorpece la gestión. Este capítulo comienza con la historia de un leñador que se encuentra tan inmerso en su trabajo de derribar arboles que olvida que dedicar unos minutos a afilar su sierra le haría ahorrar muchas horas de esfuerzo. Aplicado a nuestra vida afilar la sierra se refiere a dedicar un breve espacio de nuestra vida a mejorar nuestras condiciones físicas e intelectuales mediante el ejercicio físico y el estudio. En conclusión podría decir que éste libro a mí me dejó algo muy bueno como por ejemplo: cada quién es libre de hacer lo que quiera, pero tenemos que buscar el bien común con nuestras acciones, pensar a futuro e irnos planteando metas fijas para realizarnos, pensar en que primero es la obligación y después es la devoción (aunque muchas veces las mezclamos en la escala de importancia). Hay que pensar en las demás personas ya que sin ellas no podríamos realizar nuestras actividades diarias, dejar de ser egoístas, saber escuchar a la gente ya que así también te puedes ayudar a ti mismo, ver las cosas desde otra perspectiva para tener más ideas o soluciones. Hay que aprender que el trabajo de equipo no es simplemente dividirlo entre las personas si no que es ayudarnos todos en todo. Un hábito que me pareció muy importante fue el séptimo ya que nos pone a reflexionar sobre nuestras actividades diarias y por ejemplo en el ITESM nos acostumbramos a trabajar bajo presión y a hacer muchas actividades a la vez y no nos ponemos a pensar realmente en que es lo importante y bello de la vida y que tenemos que darnos tiempo para ver a la gente o a la familia. Tenemos que querernos nosotros mismos para poder querer a los demás y aprender a valorar nuestro cuerpo ya que sin él no podríamos hacer nada.

La franquicia en el comercio internacional.



La figura de la franquicia en el comercio internacional no es algo nuevo. Comenzó a utilizarse a finales del siglo XIX por la empresa “Singer Sewing Machine Company” en los Estados Unidos, aunque su origen etimológico se remonta a la Edad Media. El término “franc” hacía referencia a la autorización que otorgaba el soberano a sus súbditos para la explotación de derechos vinculados a la caza, la pesca y el mercado.
Con carácter genérico la franquicia puede ser definida como un contrato que busca la colaboración entre dos o más empresas mediante la implantación de un forma de distribución, fabricación de productos o prestación de servicios basadas en la cesión de una serie de titularidades, derechos y técnicas comerciales para su explotación a cambio de un precio, estipulado en una cantidad fija o canon o un canon y un porcentaje sobre las ventas establecido en forma de comisión.
Se trata de una modalidad contractual de carácter atípico y complejo, que ha sido regulada por los operadores y la práctica comercial doméstica e internacional, ya que los ordenamientos jurídicos nacionales de los Estados apenas han cumplido con la labor legisladora en éste ámbito, limitándose a equiparar la figura por analogía con formas jurídicas con las que muestras ciertas similitudes o elementos comunes. Ejemplos de lo expresado son la reciente creación de la Corte Arbitral de la Franquicia Española, planteada por la Asociación Española de la Franquicia como alternativa a la vía judicial, o la existencia de un Código Deontológico de la Federación Europea de la Franquicia.
En el caso español la figura es entendida como una modalidad de comercio minorista (Ley 7/1996 de 15 de Enero sobre Ordenación del Comercio Minorista), aunque en otros supuestos, tomando como referencia el pago de los correspondientes cánones aduaneros y su alto componente tecnológico, ha llegado a ser enmarcada en el ámbito contractual de la “transferencia de tecnología”.
Esta indecisión jurídica ha generado no pocos problemas de interpretación, siendo la jurisprudencia la que ha tenido que salir al paso de las cuestiones planteadas por los operadores sobre las que pesan grandes lagunas legales, aun así la franquicia se conforma como una de las vías de penetración comercial con mayores índices de crecimiento a nivel mundial.
El componente más relevante del contrato de franquicia es el Know-how de la empresa franquiciadora, entendido éste como el conjunto de conocimientos en el ámbito de la producción, organización y gestión empresarial transmisibles a través de su reproducción material e intelectual y llevados a la práctica real de los negocios con éxito.
Se trata de una cuestión digna de un análisis exhaustivo por parte del futuro franquiciado, ya que un gran número de empresas se lanzan a la aventura franquiciadora sin contar con las necesarias dosis de experiencia en el mercado, y con un know-how difícil de transmitir por su falta de transparencia y su información obsoleta.
Otros elementos que componen el conjunto de la enseña franquiciadora son:
• Imagen Corporativa, entendida como el conjunto de características que definen a la empresa y determinan tanto su personalidad como su identidad corporativa (a mayor implantación y experiencia empresarial mejor imagen corporativa de la franquicia).
• Logotipo o símbolo gráfico que representa el nombre como instrumento para reconocer a primera vista la empresa o el producto
• Imagen de Marca, o percepción que los productos o servicios vendidos bajo la marca tiene el consumidor o cliente. Cuando la marca alcanza un determinado reconocimiento se habla de notoriedad
• Royalties y Cánones (Front Payment) Los pagos periodicos a realizar por el franquiciado se constituyen en uno de los factores que más van a incidir en la decisión estratégica de emprender el negocio. Algunas franquicias establecen, de forma exclusiva, el pago de un canon de entrada en concepto de ingreso en la red de comercialización del franquiciador. Otras, las más, añaden el pago con carácter periódico de un royalty por las ventas generadas en el negocio.
• Localización física de la franquicia. Este aspecto se constituye en un elemento de gran trascendencia desde la óptica financiera y comercial del negocio, hasta el punto en el que se ha comenzado a extender el uso de formulas de co-branding como solución a la escasez de locales apropiados o el establecimiento de franquicias corner como instrumento de abaratamiento de costes de explotación
La selección de la franquicia requiere de un estudio pormenorizado de todos los elementos del negocio, las inversiones suelen ser relevantes y se debe evitar la adopción de decisiones estratégicas erroneas basadas en la falsa imagen de un negocio ya implantado. El análisis previo abarcará, como mínimo, los siguientes aspectos:
1. Existencia real de la demanda de producto o servicio en el país de implantación de la franquicia
2. Nivel de competencia en el mercado de productos o servicios de características similares
3. Idoneidad de la formula franquiciadora para el desarrollo del negocio
4. Capacidad financiera de las partes para hacer frente a las obligaciones derivadas de la explotación del negocio
5. Campañas publicitarias y de marketing para dar a conocer el producto o servicio
6. Tratamiento legal y fiscal que otorga la legislación del país en el que se implanta la franquicia.

LA CONTRATACIÓN EN EL COMERCIO INTERNACIONAL: NECESIDADES, PAUTAS Y PERSPECTIVAS


Necesidades del operador mercantil en mercados internacionales
La actividad mercantil internacional relacionada con el comercio exterior es cada día más compleja y especializada. Esta circunstancia obliga a los operadores transfronterizos a adquirir y aplicar las herramientas legales existentes para garantizar la necesaria seguridad jurídica en sus transacciones comerciales, aunque siempre sea aconsejable el acudir a un profesional experto en la materia para la elaboración del correspondiente contrato.
Los intercambios transnacionales conllevan un mayor grado de riesgo que los realizados en el ámbito doméstico. En este mundo globalizado es importante que el actor, en cualquiera de sus modalidades comerciales adquiera, en primer lugar, una mentalidad internacional de los negocios, para posteriormente poder prevenir situaciones y hacer uso de los instrumentos que aseguren, en la medida de lo posible, el éxito de las transacciones.
Es evidente que la pyme no cuenta con los mismos recursos que las empresas multinacionales, pero no por ello es menos capaz de promover su salida a mercados exteriores.
Sus carencias estructurales pueden ser mitigadas, o en el mejor de los casos, subsanadas mediante el uso racional y adecuado de los distintos instrumentos puestos a su disposición por las administraciones públicas (vgr. Financiación) o, en su caso por la contratación externa de expertos en cada faceta operativa.
En consecuencia se puede afirmar que el empresario español se encuentra a la altura de sus homólogos en otros países para afrontar el difícil reto de la internacionalización.
Pautas básicas a seguir por los operadores en el comercio exterior
El operador debe adquirir y aplicar una serie de hábitos jurídico-comerciales encaminados a adoptar la decisión estratégica más ajustada a sus necesidades y a la realidad coyuntural del área geográfica en la que desea actuar.
En primer lugar la obtención de información sobre los aspectos que afectan al negocio se constituye en uno de los factores esenciales para garantizar su viabilidad. Esta fase requiere de un estudio pormenorizado de los posibles riesgos, los instrumentos a aplicar para reducir o minimizar sus efectos y los consiguientes costes añadidos a la gestión operativa.
En lo que se refiere al contrato el asesoramiento por expertos en la materia será realizado desde el momento de la negociación, nunca después. El abogado está preparado para detectar posibles anomalías, errores o lagunas jurídicas que puedan afectar a los intereses comerciales de su cliente en la fase de gestación del acuerdo y desarrollar, posteriormente, un contrato escrito ajustado a sus expectativas en la relación comercial.
Otro factor de vital importancia es el que afecta a la financiación operativa del negocio. El empresario debe actuar desde la previsión, buscando la forma de reducir al máximo los costes 
de gestión. En este ámbito la intervención de las administraciones públicas vuelve a constituir un elemento crucial de apoyo y fomento a la actividad exportadora.
Futuro de la Internacionalización de la empresa española
España es un país comercialmente relevante y reconocido a nivel internacional. Los datos estadísticos demuestran que ha crecido mucho en un tiempo record , además de contar con un nivel de riesgo prácticamente inexistente.
Esa posición de privilegio puede verse amenazada, a corto o medio plazo por los nuevos acontecimientos gestados en el ámbito de la Unión Europea ampliada o el espectacular crecimiento de China.
Además, y aunque se trate de una situación coyuntural, a esta situación se está viendo afectada por valor del euro respecto del dólar, factor que daña irremisiblemente los intereses exportadores nacionales.
Actualmente se está produciendo una pérdida progresiva de competitividad respecto a los países miembros de la Unión Europea, a lo que hay que añadir el aumento de la brecha existente en materia de Investigación y Desarrollo.
Se debe de hacer frente a la nueva realidad desde el optimismo y la prevención, realizando los esfuerzos inversores necesarios en todos los ámbitos, con especial atención al impulso tecnológico como elemento clave para el crecimiento económico, la consiguiente salida comercial a los mercados exteriores y el freno al proceso de deslocalización empresarial.
Esta tarea debe implicar a toda el entramado empresarial español, e incluir, como no, la iniciativa y apoyo de las instituciones públicas vinculadas a la actividad exportadora.
“Los Contratos en el Marketing Internacional”: Una Ayuda al Operador en Mercados Exteriores
La obra profesional así titulada se constituye en una herramienta básica para comprender y gestionar los aspectos jurídicos relacionados con la práctica del comercio internacional
Los autores han tratado de desarrollar un manual desde la óptica de la práctica jurídica internacional, un instrumento útil para la gestión legal de los acuerdos vinculados a la operativa mercantil transnacional. En primer lugar, y a modo de introducción, se realiza una revisión de los aspectos jurídicos básicos relacionados con los contratos y los distintos sistemas de comercialización en mercados exteriores, para, posteriormente, pasar a analizar las distintas categorías y modalidades de acuerdo de forma pormenorizada. Finalmente se presenta el arbitraje como una forma racional y económica de resolver discrepancias entre las partes contractuales, detallando los cambios introducidos por la nueva ley española 60/2003 de 23 de Diciembre.

martes, 10 de noviembre de 2015

El Due Diligence para la Protección de Compradores de Empresas

Un Due Diligence, no es una auditoria, lo podemos considerar como un conjunto de procedimientos previamente acordados, en el cual las necesidades del comprador de la empresa por adquirir es quien marcará el alcance y profundidad de la revisión, y donde los hallazgos se limitarán en la medida de los procedimientos que se realice, teniendo como objetivo el comunicar los factores importantes a considerar en la compra-venta de una empresa.
Para exponerlo de una manera más amplia, el objetivo del DUE DILIGENCE es proteger y proporcionar a los compradores, prestamistas u otros inversionistas, información relevante que podrá ser un factor decisivo o afectar la compra-venta de la empresa respecto a :..La actividad de fusiones y adquisiciones presenta riesgos operacionales fundamentales, de la misma forma que la actividad diaria de una empresa. La diferencia clave es que por la especial naturaleza de las operaciones de fusiones y adquisiciones es necesario hacer una valoración de un riesgo concreto sin tener la ventaja que proporcionan los años de experiencia al frente de una determinada empresa. Obviamente, el grado de riesgo asumido puede ser mitigado, primero, mediante un adecuado proceso de Due Diligence y, después, implementando los mecanismos efectivos para evitar las posibles contingencias detectadas.
  1. Sumario
    1.- ¿Qué es la “Due Diligence”? 
    2.- Justificación y finalidad. 
    3.- Áreas a examinar ¿qué aspectos trata la Due Diligence? 
    4.- Fases del proceso de Due Diligence. 
    5.- El informe. Estructura.
    1.- ¿QUÉ ES LA DUE DILIGENCE?
    Es aquel conjunto de trabajos de investigación o comprobación de las diferentes áreas de una sociedad realizado por el interés de un potencial inversor en el proceso de evaluación y valoración de una inversión en una empresa.
    El origen de su nombre proviene de la idea de la necesidad de realizar una operación de estas características con la “debida diligencia”, y por ello deben efectuarse este tipo de trabajos para garantizar la prudencia con la que un empresario debe decidir si lleva a cabo esta operación.
    Como consecuencia de la internacionalización de las transacciones mercantiles se ha generalizado, en la práctica, la utilización del término de origen anglosajón due diligence para referirse a los trabajos de revisión encaminados a obtener información sobre los distintos aspectos jurídicos, contables, financieros, comerciales, medioambientales, procesos productivos, etc., en el marco de una operación de adquisición de empresa.
    Debemos señalar que existe una falta absoluta de regulación en esta materia, no sólo a nivel estatal, sino también europeo o mundial, hecho que dificulta la “estandarización” de un trabajo de este tipo.
    La Due Diligence se enmarca dentro de un proceso de compraventa de empresas (*); para ver el momento en el que se desarrolla la Due Diligence véase la figura 1. La propia naturaleza de la Due Diligence aconseja que la revisión legal deba llevarse a cabo con anterioridad a la firma por las partes de acuerdos vinculantes.
    En la práctica, lo usual es que el proceso de Due Diligence no se inicie hasta que las partes hayan acordado, al menos, un principio de acuerdo sobre las bases esenciales de la operación. Este principio de acuerdo suele plasmarse en un documento que recibe el nombre de Carta de intenciones (o Engagement letter). Los aspectos regulados en la Carta de intenciones suelen hacer referencia a:
    • El plazo y el calendario para ejecutar la Due Diligence y la obligación del vendedor de facilitar a aquél y a los asesores por el mismo designados el acceso a las instalaciones, documentos e información necesarios para llevarlo a cabo. 
    • Un compromiso de confidencialidad por parte del comprador sobre la propia negociación y con respecto a la información que se le va a facilitar. 
    • La asunción por el comprador de un compromiso de exclusividad en virtud del cual se obliga a no negociar ni a concluir una compraventa o transacción similar con un tercero durante un período determinado.
    (*) La forma más frecuente de llevar a cabo la toma de control consiste en la adquisición de la totalidad, o de una parte significativa, de las acciones o participaciones en que se divide su capital social.
    Pese a ello, las consideraciones que aquí se efectúan resultan aplicables también a la revisión legal efectuada con vistas a decidir y configurar la conclusión de otros contratos o transacciones complejas (p.e., la compra de activos; la fusión de dos sociedades; la absorción vía escisión de una rama de actividad, …).
    2.- JUSTIFICACIÓN Y FINALIDAD.
    El principal argumento a favor de la realización de una Due Diligence es que, aproximadamente, la mitad de las adquisiciones de empresas se consideran después un fracaso y la explicación a que más se recurre se resume en la siguiente afirmación: “la empresa no era lo que parecía”; y éste es el riesgo clave que un proceso de Due Diligence trata de reducir. Cuando el comprador realiza la primera aproximación al vendedor interesándose por la sociedad suele tener una visión restringida de la misma.
    En esa fase, habitualmente el comprador sólo analiza los datos económico-financieros a su alcance. Existen, sin embargo, aspectos de la sociedad que no aparecen en la información económico financiera de la misma o cuyo reflejo es insuficiente.
    Toda transacción que implica una inversión financiera de cierta envergadura (adquisición de una sociedad, toma de participación significativa o de una parte sustancial de sus activos) lleva implícita la existencia de diversos tipos de riesgos para el potencial comprador: por ejemplo, la exactitud de las cuentas y estados financieros de la sociedad, la existencia de cargas y gravámenes que afectan a los activos objeto de transmisión, la valoración de dichos activos, la existencia de pasivos ocultos, etc.
    Resulta, por tanto, aconsejable que, antes de consumar la operación, se lleve a cabo un proceso de identificación y evaluación legal de las contingencias inherentes a la adquisición proyectada, a través del cual, el comprador obtenga mayor y mejor conocimiento de la realidad jurídica de la sociedad involucrada en la transacción (las contingencias ocultas representan un riesgo inaceptable en cualquier transacción).
    Dicho conocimiento, proporcionado a través del informe de revisión legal, permite, a su vez, al adquirente tomar una decisión en cuanto a la conveniencia de continuar con la transacción o desistir de la misma y, en todo caso, mejorar la formación de su voluntad contractual. Estas cuestiones están teniendo en la actualidad un gran impacto en el tiempo invertido en completar la operación y están complicando aún más –aunque de forma necesaria- el ya de por sí difícil equilibrio entre vendedores y compradores respecto al precio y los riesgos de la operación.
    El resultado de la revisión legal proporciona, así, una serie de elementos de juicio que pueden afectar a determinadas cláusulas del contrato o contratos mediante los cuales se instrumenta la adquisición. Las cláusulas contractuales que, en la práctica, se ven afectadas con más frecuencia son las relativas a:
    a) precio; 
    b) las condiciones suspensivas; y 
    c) las obligaciones y la responsabilidad del vendedor.
    a) El informe de revisión legal puede ser un elemento condicionante, sino determinante, de la valoración de lo que constituye el objeto de la adquisición, y, en todo caso, una importante herramienta de negociación de cualquiera de otros aspectos del contrato. Sabido es que no resulta ser lo mismo precio que valor; el verdadero precio es el que acuerdan las partes entre sí, con independencia del valor que pudiera atribuirse al objeto de transacción y, todo ello, en muchas ocasiones, por la incidencia de determinados intangibles (fondos de comercio, valor de marcas, derechos de traspaso, gastos de I+D, …).
    Así, cuando como consecuencia de la Due Diligence se pone de manifiesto un riesgo o contingencia de difícil o imposible eliminación, aunque no de tanta entidad como para provocar el desistimiento de la compra, esta circunstancia puede dar lugar a:
    – una rebaja del precio de adquisición; 
    – una retención o un aplazamiento en el precio de la compraventa; 
    – el establecimiento de garantías adicionales (p.e., aval bancario, etc.).
    b) La eficiencia de la operación puede quedar supeditada a la previa regularización de una situación antijurídica detectada derivada de la existencia de diversas irregularidades legales en la sociedad, susceptible de ser subsanadas (p.e., licencias administrativas, enajenación por el vendedor de un determinado activo afectado por un riesgo jurídico cuya regulación resulta muy problemática, …).
    c) Es habitual incluir una larga lista de declaraciones del vendedor sobre la existencia, validez y regularidad de todos aquellos elementos que configuran la empresa y hacer constar que tales declaraciones constituyen bases esenciales del contrato del comprador (cláusula de “declaraciones y garantías” o “representations and warranties”).
    Por tanto, los beneficios que se pueden esperar de una Due Diligence son los siguientes:
    1. Permite identificar los riesgos de la operación 
    2. Aporta argumentos a la hora de determinar el valor de la empresa 
    3. Proporciona información valiosa para la negociación 
    4. Identifica potenciales sinergias 
    5. Determina la estructura de la operación.
    De cuanto se ha expuesto hasta el momento se infiere que la Due Diligence es un “traje a medida” (en función de las necesidades, objetivos y riesgos identificados por la parte inversora) y no una opinión del que la realiza, a diferencia de una auditoría.
    3.- AREAS A EXAMINAR ¿QUÉ ASPECTOS TRATA LA DUE DILIGENCE?
    En todos los casos no es imprescindible abordar la totalidad de materias señaladas a continuación, sino que ello dependerá de las áreas especialmente identificadas por el comprador o inversor y los tipos de riesgos a identificar de forma prioritaria; la Due Diligence puede llegar a versar sobre las siguientes áreas:
    1. Auditoría contable 
    2. Análisis de la información financiera 
    3. Análisis de la información de gestión 
    4. Aspectos fiscales, contingencias 
    5. Aspectos legales 
    6. Aspectos organizativos 
    7. Aspectos medioambientales 
    8. TI y seguridad informática 
    9. RRHH
    Para examinar estas diferentes áreas, se recurre a un Cuestionario preliminar (ver figura 2) que se entrega a la sociedad vendedora para poder recabar la información necesaria.
    Podemos decir que podría llegar a existir un modelo de Due Diligence adaptado a cada comprador, según sus necesidades. Veámos; si profundizamos en cada área podremos identificar cuáles son los aspectos sobre los que versará la Due Diligence:
    -Puede existir una Due Diligence pre-adquisición; sus objetivos serían:
    -valoración de activos y pasivos; 
    -obtención y análisis de la cuenta de resultados histórica que permita servir de base para la elaboración de proyecciones; 
    -determinar si el negocio es sostenible y si son alcanzables los resultados proyectados en base a la evolución histórica, contraste con el mercado, …
    -La Due Diligence Legal presenta como objetivos y elementos a verificar:
    -la comprobación de la situación legal de la sociedad en las diferentes áreas (*2) 
    -identificación de riesgos asociados a la operación; 
    -determinación de las posibles contingencias en materia legal
    (*2) Las áreas a examinar son:
    -Corporativa 
    -Contractual 
    -Activos: Bienes inmuebles 
    -Administrativo: licencias y autorizaciones 
    -Propiedad industrial e intelectual 
    -Litigios y procedimientos
    -La Due Diligence Laboral se encarga del análisis de la adecuación de la empresa a la legislación laboral vigente, a partir del Checklist Laboral (ver de nuevo figura 2).
    -Revisión de la documentación 
    -Análisis del cumplimiento en materia de Seguridad Social 
    -Estudio de los sistemas de retribución 
    -Contenido de los contratos de Alta Dirección 
    -Convenios colectivos, planes de seguros y pensiones, … 
    -Determinación de la “hipoteca laboral” a los efectos de adoptar los acuerdos oportunos en relación al pasivo laboral por reconocimiento de antigüedades y otros derechos.
    -La Due Diligence Financiera evalúa las oportunidades y riesgos financieros a partir de:
    -la obtención y análisis del comportamiento histórico del resultado operativo 
    -los niveles de generación de flujos de caja históricos 
    -la posición de deuda neta financiera, inversión y financiación del circulante, vencimientos, … 
    -la viabilidad económico-financiera del Plan de Negocio 
    -los criterios para evaluar el grado de liquidez de una inversión
    -La Due Diligence Fiscal permitirá:
    -el análisis preliminar de la viabilidad fiscal 
    -la determinación del impacto impositivo en las proyecciones financieras 
    -la determinación de contingencias fiscales y su clasificación en función de su grado de probabilidad 
    -la comprobación de la contabilización correcta de los pasivos fiscales de la compañía 
    -el examen de la razonabilidad de los créditos fiscales existentes a favor de la compañía y las bases imponibles negativas 
    -valoración de los “activos” fiscales: impuestos anticipados y diferidos, registrados y no contabilizados. 
    -determinación de garantías sobre riesgos fiscales.
    Los impuestos a examinar serán Impuesto sobre Sociedades, IVA, Retenciones IRPF, No Residentes y Locales.
    -La Due Diligence Medioambiental
    Existen estudios que determinan que una tercera parte de las mayores compañías europeas se ha visto afectada negativamente por aspectos de responsabilidad medioambiental tras una operación de fusión o adquisición empresarial. Las implicaciones ambientales y sociales son hoy más importantes de lo que lo han sido nunca. Cualquier transacción que no tenga en cuenta estas implicaciones está ignorando una parte muy relevante de los riesgos a considerar. Para ello habrá que identificar y evaluar los riesgos ambientales potenciales y la toma de decisiones para la aplicación de medidas correctoras.
    -La Due Diligence Comercial que permitirá el análisis de la competencia, el conocimiento de las dinámicas y tamaño del mercado en el que se opera, el posicionamiento del target en el mercado, la revisión de las líneas estratégicas, …
    -La Due Diligence sobre los Sistemas de Información (IT) analiza la plataforma tecnológica (hardware, software y comunicaciones), la adecuación de dichos sistemas al negocio (funcionalidad, capacidad, …), evalúa el dimensionamiento del departamento, políticas de externalización, la gestión económica de presupuestos (coste e inversión), compatibilidad y sinergias ante la fusión de plataformas, así como los aspectos legales a tener en cuenta en coordinación con la Due Diligence Legal (propiedad intelectual de las aplicaciones y cumplimiento con la normativa aplicable: LOPD -Ley Orgánica de Protección de Datos-, LSSI –Ley de Servicios de la Sociedad de la Información-).
    En general, en todas las áreas relacionadas la Due Diligence, además, permite identificar posibles áreas de mejora para la futura solución de los problemas detectados.
    4.- FASES DEL PROCESO DE DUE DILIGENCE.
    1. Fase preliminar: el comprador debe especificar las líneas maestras del encargo y elegir a los profesionales (abogados, expertos fiscales, auditores, contables, etc.) que se han de ocupar de revisar distintas áreas de la sociedad que está interesado en adquirir. Dependiendo de las características de la empresa a inspeccionar, puede solicitar el asesoramiento de otros profesionales, como consultores medioambientales, corredores de seguros, empresas de tasación de inmuebles y otros asesores técnicos especializados.
    A su vez, el vendedor ha de designar a los trabajadores o a los profesionales y técnicos externos integrantes del equipo que ha de atender las peticiones de información.
    En esta fase preliminar debemos tener muy claros una serie de puntos:
    • Comprensión del objetivo; quién compra; por qué compra; cómo paga, etc. 
    • Delimitación del alcance del trabajo, para mantener un equilibrio suficiente entre el nivel de riesgo, el tiempo, los costes y los recursos de qué se dispone. 
    • Fijación de un calendario de trabajo. 
    • Aceptación de la propuesta de servicios.
    2. Fase de investigación: la recogida y análisis de la información.
    De conformidad con lo comentado en el apartado 3 ?reas a examinar, en este punto se procede a recabar todos los datos necesarios producto del Cuestionario preliminar o Check list incluido a modo de ejemplo en la figura 2.
    • Análisis financiero:
    1. Estados financieros, 
    2. Cuentas, 
    3. Proyecciones, 
    4. Datos históricos.
    • Análisis fiscal, legal y laboral:
    1. Comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y posibles contingencias. 
    2. Comprobar el cumplimiento de las obligaciones sociales y posibles riesgos. 
    3. Revisar toda la documentación mercantil y otros aspectos societarios.
    • Análisis medioambiental:
    1. Determinar y cuantificar posibles riesgos y verificar el cumplimiento de la normativa.
    etc. (seguiría aquí el análisis de los diferentes extremos para la confección del informe).
    3. Fase de confirmación de datos: a medida que se va obteniendo información sobre los distintos aspectos de la sociedad, se debe ir analizando su trascendencia jurídica. Lo habitual es que vayan surgiendo dudas que requieran las oportunas explicaciones del vendedor, por lo que se establece un calendario de reuniones a los efectos de concentrar las solicitudes de aclaraciones.
    Antes de acometer la última fase, suele tener lugar una nueva reunión de los distintos asesores de comprador y vendedor para poner en común el resultado provisional de su trabajo, cruzar información y eliminar incertidumbres.
    4. Emisión del informe de Due Diligence, al cual nos referimos en el apartado siguiente.
    5.- EL INFORME. ESTRUCTURA.
    El resultado de la información recopilada y de su análisis legal queda recogido y documentado en un informe.
    En cuanto a su estructura, es frecuente que el informe se divida en las siguientes partes:
    • Breve introducción sobre el objeto, alcance y razón del trabajo llevado a cabo y un resumen con el fin de dar a conocer al comprador los principales aspectos que deben centrar su atención.
    • A continuación se acostumbra a dividir el cuerpo del informe en cada una de las áreas jurídicas que han sido analizadas, siguiendo el mismo orden sistemático que el del cuestionario preliminar. Dentro de cada capítulo debe incluirse un resumen de cada elemento examinado (activos, inmuebles, contratos, etc.), la relación de documentación e información utilizada para su examen y, naturalmente, un análisis jurídico del aspecto en cuestión.
    • Al final del informe o de cada uno de los capítulos o partes en que se divide, se resumen las principales irregularidades o aspectos negativos detectados, sus eventuales consecuencias jurídicas y, cuando sea factible, las posibilidades de solucionar o paliar aquéllos antes de la consumación de la adquisición.
    Al informe se suelen acompañar anexos que incluyen datos o información facilitada por la sociedad objeto de revisión a lo largo del proceso, cuya constatación o conocimiento se considera relevante.
    Cuando el objeto de la revisión es complejo, el informe resultante es, inevitablemente, muy voluminoso, siendo frecuente, la emisión de un resumen esquemático (executive summary), en el que aparecen claramente extractadas las conclusiones y recomendaciones.
    Es conveniente determinar, con carácter previo, las personas a quienes, dentro de la organización del comprador, debe facilitarse el informe de revisión legal, pues éste constituye en sí mismo un documento confidencial. En tal sentido, es frecuente incluir en el propio informe o en la carta de encargo una advertencia sobre la confidencialidad de dicho documento, señalándose que no debe difundirse o facilitarse a terceros distintos de los destinatarios previamente definidos, así como que su contenido no debe emplearse con otra finalidad distinta de la convenida.