viernes, 30 de noviembre de 2012

Rasgos de la Obsesion



Los rasgos esenciales del trastorno obsesivo-compulsivo son recurrentes obsesiones de actos compulsivos  lo bastante severos como para producir pérdida de tiempo (ejem. más de una hora al día) o causan notable angustia o significativo perjuicio  . En algún momento durante el curso del trastorno, la persona ha reconocido que las obsesiones o compulsiones son excesivas e irracionales . Si otro desorden del Eje I está presente, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él . El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (ejm. abuso de drogas, una medicación) ni a una condición médica general .
Las obsesiones son persistentes ideas, pensamientos, impulsos o imágenes que son experimentadas como intrusismos e inapropiadas y que causan marcada ansiedad o angustia. Las características de intrusión  inapropiadas de las obsesiones han sido descritas como "ego distónicas". Esto se refiere a la sensación del individuo de que el contenido de la obsesión le es extraño, no está dentro de su control y no es la clase de pensamiento que esperaría tener. De cualquier modo, el individuo es capaz de reconocer que las obsesiones son producto de su propia mente y que no son impuestas desde fuera (como en la inducción de pensamiento).
Las obsesiones más frecuentes son pensamientos repetidos sobre la contaminación (ejm. contaminarse al estrechar la mano) dudas repetidas (ejm. preguntarse si se ha realizado algún acto como dañar a alguien en un accidente de tráfico o haber dejado una puerta sin cerrar), la necesidad de disponer las cosas en un orden determinado (ejm. experimenta angustia intensa cuando los objetos están desordenados o asimétricos), impulsos agresivos u horrendos (ejm. herir al propio hijo o gritar una obscenidad en la iglesia) e imaginaciones sexuales (ejm. una imagen pornográfica recurrente). Los ppensamientos, impulsos o imágenes no son simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real (ejm. inquietudes normales de la vida como el dinero, trabajo o estudios) y es improbable que estén relacionados con problemas reales.
El individuo con obsesiones generalmente trata de ignorar, suprimir cada pensamiento o impulso o de neutralizarlos con otro pensamiento o acción (una compulsión). Por ejemplo, el sujeto lleno de dudas acerca de si ha cerrado el gas intenta neutralizaras comprobando repetidamente para asegurarse de que está apagado.
Las COMPULSIONES son conductas repetitivas (lavarse las manos, ordenar, comprobar algo) o actos mentales (rezar, contar, repetir palabras en silencio) cuyo objetivo es el de evitar o reducir la ansiedad o la angustia, en vez del de dar placer o gratificación. En la mayoría de los casos, la persona se siente conducida a realizar la compulsión para reducir la ansiedad que a compña a una obsesión o para evitar una situación desagradable. Por ejemplo, los individuos con loa obsesión de contaminarse, pueden reducir su angustia mental lavándose las manos hasta dejarlas en carne viva; la angustia de las personas con la obsesión de haberse dejado la puerta sin cerrar, puede conducirles a comprobar el cerrojo cada pocos minutos; la angustia por pensamientos blasfémicos no deseados puede encontrar alivio contando desde 10 hacia atrás y hacia adelante 100 veces por cada pensamiento. En algunos casos, los individuos realizan actos rígidos o estereotipados de acuerdo con unas complejas reglas de idiosincrasia sin ser capaces de indicar por qué las están haciendo. Por definición, las compulsiones son o claramente excesivas o no están conectadas de una forma realista con aquello para lo que tendrían que prevenir o neutralizar. La compulsiones más frecuentes incluyen lavarse y limpiar, contar, comprobar, preguntar o pedir conformación, repetir actos y ordenar.
Por definición, los adultos con Trastornos Obsesivos Compulsivos, han reconocido en algún momento que las obsesiones o compulsiones son excesivas e irracionales. Este requisito no se aplica a los niños, ya que ellos pueden carecer del conocimiento suficiente para emitir este juicio. Sin embargo, incluso los adultos tienen un gran margen de perspicacia hacia la irracionalidad de las obsesiones o compulsiones. Algunos individuos están dudosos acerca de la racionalidad de sus obsesiones o compulsiones, y esa intuición del individuo puede variar según las situaciones y el tiempo. Por ejemplo, el sujeto puede reconocer como irracional una compulsión de contaminación cuando es discutida en una situación a salvo (como en la consulta del psicólogo), pero no cuando cuando debe manipular dinero. En aquellas situaciones en las que el individuo reconoce que las obsesiones y compulsiones son irracionales, él o ella puede desear o intentar resistirse a ellas. cuando intenta resistirse a una compulsión, el sujeto puede experimentar una sensación de creciente ansiedad o tensión que es a menudo aliviada rindiéndose a la compulsión. Durante el trastorno, tras repetidos intentos de resistir las obsesiones o compulsiones, el individuo puede ceder a ellas, no mucho después de experimentar el deseo de resistirlas, y puede incorporarlas a sus rutinas cotidianas.
Las obsesiones y compulsiones pueden causar una gran angustia, pueden llevar mucho tiempo (costar más de una hora al día), o interferir significativamente en la rutina normal del individuo, en su labor ocupacional, actividades sociales o en sus relaciones de amistad con otros. Las obsesiones o compulsiones pueden sustituir conductas útiles y satisfactorias y pueden ser altamente desorganizadas por actos globales. Debido a que intrusiones obsesivas pueden distraer, frecuentemente resultan ineficientes para realizar tareas cognitivas que requieren concentración, como puede ser leer o realizar operaciones numéricas. Además, algunos individuos evitan aquellos objetos o situaciones que les provocan obsesiones o compulsiones. Cada restricción  puede generalizarse y restringir severamente el funcionamiento global.
 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Calidad de Vida Perspectiva Individual


"La felicidad es un pájaro azul que una tarde
se nos posó en la palma caliente de la mano,
y nos dejó como la huella de un paraíso perdido
que nunca nadie alcanzó y con el que todos,
en algún momento, dormidos
o en estado de vigilia, soñamos"





El presente documento pretende ahondar en la temática de calidad de vida poniendo énfasis en el carácter subjetivo del concepto, es decir, la importancia de las diferencias personales que se encuentran influidas directamente por la cultura, la historia, la temporalidad. En otras palabras, las variables del entorno que repercuten en nuestra espiritualidad.
Para lograr lo mencionado, se ha realizado un análisis teórico de los planteamientos de diversos investigadores/as con el fin de hacer una integración del concepto de calidad de vida siempre considerado desde el punto de vista de la subjetividad.

A lo largo de la historia distintos grupos de pensadores y pensadoras (filósofos/as, científicos/as, etc), han tenido en sus discursos y estudios muy presente la inquietud de saber y de explicar el estado de felicidad. Al terminar el siglo pasado y a comienzo de éste, se abrió paso a los estudios acerca de Calidad de Vida, concepto que se define muy bien como "bienestar subjetivo".
Desarrollo
Para comenzar a abordar el tema de calidad de vida, se quisiera recalcar la importancia que tiene el carácter subjetivo de éste. Y para ello nos basaremos en la siguiente definición de subjetivo: "Perteneciente o relativo al sujeto, considerado en oposición al mundo externo. Relativo a nuestro modo de pensar o de sentir, y no al objeto en sí mismo".
En las personas, la forma de sentir o pensar acerca de algo esta influido directamente por los factores del entorno, en especial, la cultura. De esta manera, si se gratifica el proceso, las personas (definidas como seres sociales) se transforman en la intersección de éstos factores, es decir, "nosotros, los seres humanos operamos en nuestra vida en muchos y diferentes dominios de realidad, los cuales como diferentes redes de conversaciones y explicaciones se intersectan en nuestros cuerpos. En otras palabras, el ego es un modo dinámico en un espacio multidimensional de identidades humanas, y el yo – el humano individual – es la corporalidad que realiza la intersección de las redes de conversaciones que constituyen el ego". Si se le da otra lectura a éste planteamiento, se puede decir que sostiene que los seres humanos poseen encapsulada cierta forma de sentir y pensar (nuestra subjetividad), es decir, el propio vivenciar subjetivo se ve limitado por la cultura en la que se está inserto, de esta manera, si una mujer Africana está a punto de contraer matrimonio no va a sentir y pensar lo mismo acerca del matrimonio que una mujer Chilena que esté en la misma situación, simplemente porque son dos personas distintas que se construyeron en lugares distintos, con características distintas, con representaciones sociales distintas y rituales distintos de matrimonio.
De acuerdo a lo anterior, si se está determinado por la cultura en la que se esté inserto, podría pensarse que la calidad de vida se daría igual para las distintas culturas y entonces pudiera definirse el concepto abordando los distintos factores de cada cultura, pero no basta con eso. Hay un espacio en el medio de las intersecciones de factores que influyen en el accionar como la tan mencionada cultura, la historia personal, la ubicación sociocultural y geográfica en donde se nace, etc. y ese espacio es lo que le da a cada persona su manera de sentir la vida, sus expectativas, sus metas, sus deseos, su sentido de vida, etc y que se relaciona directamente con la libertad (siempre entendiéndola como limitada por los factores del entorno). "La libertad, rectamente comprendida es un cumplimiento por la persona de la ordenada secuencia de eventos de su vida. La persona libre se mueve voluntaria, libre y responsablemente para desempeñar su importante papel en un mundo cuyos eventos determinados pasan por él y por su elección y voluntad espontánea" . Es ésta libertad la que diferencia el ser de cada persona, ese espacio que queda en el corazón y que está intersectado por muchos factores es lo que hace elegir cosas distintas, en otras palabras es la subjetividad propia.
Desde esta perspectiva, no se puede hablar de calidad de vida sin considerar las diferencias individuales, sin considerar la importancia de lo subjetivo que rodea a ésta y lo más importante sin olvidar que se está hablando de la felicidad de las personas.
Como se mencionó anteriormente, muchas personas han intentado teorizar acerca del concepto de calidad de vida, y la forma en que las personas la alcanzarían. Estas teorías, por lo general, se encuentran sesgadas por la visión o enfoque al que se encuentra adscrito quien la plantea, por lo tanto, presentan limitaciones en sus conceptos. En este sentido, es interesante preguntarse qué tanto tienen en consideración la subjetividad, las diferencias personales y la espiritualidad (tales como las vivencias, experiencias, estilos de crianza, lugar de nacimiento, entre otros) al momento de definir el concepto de calidad de vida y bienestar subjetivo. Estos factores cumplen un rol fundamental en lo que la persona va a entender o va a buscar para su bienestar subjetivo o calidad de vida y cómo enfrentarán las adversidades.
Si bien en el último tiempo se ha avanzado hacia una concepción post material en lo que se refiere a las formas en que las personas obtendrían bienestar subjetivo, aún se manejan teorías que no abordan los aspectos más espirituales y subjetivos por medio de las cuales se comprende el mundo y se construye la realidad.
Es comprensible que cuando se trata de organismos que desean implantar políticas o mediciones de calidad de vida dentro de alguna población (por ejemplo, la OMS), sea necesario operacionalizar el concepto en elementos más "objetivos" u observables y que se hace más difícil abocarse a elementos más individuales o subjetivos. En este sentido, Wilson ha sido acertado en lo que se refiere al planteamiento de necesidades centrales dentro de las diferentes culturas, como por ejemplo la alimentación, las que podrían utilizarse en este sentido. Pero también cada persona encontrará la forma de utilizar los satisfactores y de suplir sus necesidades.
Observando las teorías que existen sobre calidad de vida, Diener ha sido uno de los que más ha considerado los aspectos subjetivos y personales dentro de sus planteamientos. Algunos de los aspectos que ha tomado en cuenta se encuentran la cultura, la separación de aspectos cognitivos y afectivos y deja el espacio para una evaluación personal dentro de su concepción de calidad de vida. En cuanto a las teorías planteadas por Diener, las que se conocen como "arriba – abajo" y "abajo – arriba", se consideras rescatable -desde la postura de las autoras del artículo- el espacio que deja abierto para considerar una reflexión y lectura propia de la persona sobre las situaciones, podría entonces considerarlas como satisfactorias o insatisfactorias de acuerdo a su valoración subjetiva. Desde este punto de vista, para las personas no es la situación en sí misma la que provocaría satisfacción, sino la evaluación personal de ésta. En otro ámbito pero dentro de estas mismas teorías, de la que se conoce como "abajo – arriba" se considera rescatable la referencia a las pequeñas felicidades que se pueden experimentar a diario, la conciencia de que se puede ser felices en todo momento y no ver la felicidad sólo como una meta a largo plazo
Otra teoría planteada por Diener que considera aspectos subjetivos y personales es la que se conoce como teoría teleológica o finalista. Esta que reconoce el bienestar subjetivo como posible de alcanzar por medio del establecimiento, acercamiento y cumplimiento de las propias metas. Dentro de esta teoría Diener presenta entre los factores relevantes al contexto o cultura. En esta consideración es posible apreciar un acercamiento a lo subjetivo y las diferencias personales dentro del concepto calidad de vida. Al plantear que no todas las metas producirán bienestar subjetivo, Diener está considerando la acción de la propia persona en la consecución de éste, ya que no sería la meta en sí la que haría que la persona lo alcanzara, sino la elaboración de las propias capacidades, de las posibilidades de alcanzar las metas, de la valoración de la sociedad, etc.
En las sociedades actuales existe una tendencia a sentir temor a vivir el día a día, a mirar hacia delante y no ver nada. Al plantear metas se hace real el futuro, lo que permite, de alguna forma apaciguar la ansiedad que ello produce, mejorando la calidad de vida y obteniendo bienestar subjetivo.
Dentro de las teorías cognitivas, es la de comparación social la que mejor plantea aspectos subjetivos en el concepto de calidad de vida. Esta teoría es bastante real, en el sentido que dentro de las sociedades la comparación existe en la mayoría de los ámbitos. En cuanto a la subjetividad, se plantea que la comprensión de comparación es parte de las elaboraciones de la persona; la forma en que construye el mundo le va a dar a entender las pautas por las cuales debe recibir la información que le entregan las demás personas; de acuerdo a la imagen que tenga de sí misma va a compararse con realidades "mejores" o "peores". Todo esto dependerá de la propia concepción de su realidad, de su vida personal, de sus vivencias, etc. Por último, es necesario una observación de la propia vida y de la propia realidad para llegar a una conclusión luego de hacer una comparación con otras personas o grupos, lo cual es parte de un proceso evidentemente subjetivo, ya sea cognitivo o emocional. A partir de esto, de las comparaciones, la persona considerará el propio bienestar subjetivo o calidad de vida.
Esta teoría plantea también la imposibilidad de que la persona logre bienestar subjetivo si sus cercanos significativos no lo poseen o no se encuentran bien. En esto se encuentran involucrados factores emocionales, por lo tanto, subjetivos.
En cuanto a las teorías que no consideran la subjetividad dentro de sus planteamientos, se cree que la teoría de la actividad es una de ellas, ya que es demasiado amplia en su concepción, en el sentido que no especifica qué se entenderá por actividad, o si existe elaboración por parte de la persona al momento de realizar la actividad. Es posible deducir que sería la actividad por sí misma la que otorgaría bienestar subjetivo, sólo realizándola se obtendría. En base a esto se considera que es bastante reduccionista y deja de lado elementos relevantes al momento de hablar de personas que se encuentran insertas en una sociedad, entre éstos, los factores personales, las diferentes concepciones de actividad, las historias de cada persona, es decir, los componentes que conforman la subjetividad de la persona.
Siempre desde el eje de la subjetividad, el hecho de entender conceptualmente "calidad de vida", se requiere comprender que, al concebirse: "vida" se hace referencia a una forma de existencia superior a lo físico únicamente puesto que se debería considerar el ámbito de relaciones sociales del individuo, sus posibilidades de acceso a los bienes culturales, su entorno ecológico-ambiental, los riesgos a que se encuentra sometida su salud física y psíquica, entre otros elementos; en otras palabras, además de sus nexos con los demás en la esfera social y comunitaria, trasciende a su individualidad. Pues bien, por lo tanto, "Calidad de Vida es un concepto relativo que depende de cada grupo social y de lo que éste defina como su situación ideal de bienestar por su acceso a un conjunto de bienes y servicios, así como al ejercicio de sus derechos y al respeto de sus valores"; es así como cada grupo social identifica las tendencias en materia de bienestar, por ello se hace preciso diferenciar los diversos modos de vida, aspiraciones e ideales, éticas e idiosincrasias de los conjuntos sociales, para distinguir los diferentes eslabones y magnitudes, pudiendo así dimensionar mejor las respectivas variaciones entre unos y otros sectores de la comunidad, por citar un ejemplo, en el caso de las sociedades que ya han resuelto sus necesidades básicas, en términos de bienes y servicios, sus objetivos de bienestar se orientan más hacia la realización personal familiar y profesional del grupo social, es decir, dada la existencia de sociedades más desarrolladas que otras, los estándares de bienestar son diferentes y así las definiciones de calidad de vida. Y tal como plantea Blanco (1988) Los valores, apetencias e idearios varían notoriamente en el tiempo y al interior de las esferas y estratos que conforman las estructuras sociales. La calidad de vida estaría además construida histórica y culturalmente con valores sujetos a las variables de tiempo, espacio e imaginarios, con los particulares grados y alcances de desarrollo de cada época y sociedad, y su consecuente forma particular de mirar el mundo: Subjetividad. Explicado de otra manera, sería utópico aspirar a la unificación de un único criterio de calidad de vida.
Desde lo anterior, el concepto calidad de vida es considerado como subjetivo y que a través de todo el mundo la calidad de vida varía en la cultura en la cual se enmarque, en el espacio y en el tiempo. Gallopin (1980), menciona que precisamente el punto central depende de la situación, y que el conjunto de las variables ambientales más pertinentes puede y debe ser diferente en diversos contextos. Lo que en un medio ambiente determinado es positivo o negativo, dentro de ciertos limites extremos inferiores y superiores, puede cambiar mucho según las distintas situaciones y, salvo en el caso de variables como las que influyen en la salud humana (que es una tendencia objetiva de la calidad de la vida), resulta casi imposible ordenar la calidad del medio ambiente sobre una base universal.
No obstante, existen tendencias -por así llamarlos- que se consideran como básicas para poder evaluar una vida como poseedora de calidad o bien tendencias objetivas, estas son fundamentalmente la satisfacción de las necesidades básicas tal y como lo planteó Maslow, y ello queda en evidencia si se le pregunta a una persona qué es calidad de vida, muchos lo relacionan con el acceso a un trabajo digno y bien remunerado que les permita acceder a bienes y servicios básicos como vivienda, educación, salud y nutrición, servicios públicos, movilidad vial, recreación, seguridad, entre muchos otros.
La evaluación del concepto presenta una situación parecida. Para algunos autores los enfoques de investigación de este concepto son variados, pero podrían englobarse en dos tipos: Enfoques cuantitativos, cuyo propósito es operacionalizar la Calidad de Vida. Para ello, han estudiado diferentes tendencias: Sociales (se refieren a condiciones externas relacionadas con el entorno como la salud, el bienestar social, la amistad, el estándar de vida, la educación, la seguridad pública, el ocio, el vecindario, la vivienda, etc); Psicológicos (miden las reacciones subjetivas del individuo a la presencia o ausencia de determinadas experiencias vitales); y Ecológicos (miden el ajuste entre los recursos del sujeto y las demandas del ambiente) y, Enfoques cualitativos que adoptan una postura de escucha y atención a la persona mientras relata sus experiencias, desafíos y problemas y cómo los servicios sociales pueden apoyarles eficazmente.
Conclusión
A lo largo del tiempo, el concepto de Calidad de Vida ha sido definido como la calidad de las condiciones de vida de una persona, como la satisfacción experimentada por la persona con dichas condiciones vitales, como la combinación de componentes objetivos y subjetivos, es decir, Calidad de Vida definida como la calidad de las condiciones de vida de una persona junto a la satisfacción que ésta experimenta, y, por último, como la combinación de las condiciones de vida y la satisfacción personal ponderadas por la escala de valores, aspiraciones y expectativas personales, no obstante, se estarían omitiendo aspectos que intervienen directamente con la forma de interpretar o no las situaciones como positivas o no, es decir, aspectos que influyen la escala de valores y las expectativas de la personas: la cultura.
Adicionando a las concepciones anteriores el aspecto cultural, se propone el siguiente modelo de calidad de vida (ver figura 1): considerando a priori que ya existe cobertura de ciertas necesidades básicas para la sobre vivencia del ser humano, ya que si ellas no se encuentran cubiertas no puede ascenderse o construir. Pues bien, Se concibe al ser humano inmerso dentro de sociedad enmarcada en un lugar determinado (físico e histórico) y una cultura que ha adquirido mediante socialización; ambos elementos regulan e incluso limitan -si bien no de forma terminante- las concepciones de mundo del sujeto. Desde esta arista, el sujeto se ubica para evaluar más o menos conciente lo que le acontece y, sin duda, no es sencillo, puesto que aquel proceso se encuentra mediado por una cantidad de factores anexos a los globales antes mencionados, por nombrar algunos: el nivel evolutivo, la comparación con otros, su historia personal, el momento actual, las expectativas futuras, etc. Todo ello se conjuga y permiten que el sujeto a cada momento de la vida, la conciba de cierta forma, y la vivencie acorde a dicha evaluación. Por último, si bien se ha planteado calidad de vida desde una evaluación mediada por una multiplicidad de factores, no podemos obviar las características personales, el estado que se adiciona al resto de los factores antes mencionados complejizando más aun este proceso, desde aquí recatamos la subjetividad, esta forma de concebir el mundo tan particular como humanos existen en la Tierra, que a la vez está mediada por el proceso de socialización y la cultura en la cual se desenvuelve y lo 

domingo, 11 de noviembre de 2012

LAS ACTITUDES



Las actitudes son las predisposiciones a responder de una determinada manera con reacciones favorables o desfavorables hacia algo. Las integran las opiniones o creencias, los sentimientos y las conductas, factores que a su vez se interrelacionan entre sí. Las opiniones son ideas que uno posee sobre un tema y no tienen por que sustentarse en una información objetiva. Por su parte, los sentimientos son reacciones emocionales que se presentan ante un objeto, sujeto o grupo social. Finalmente, las conductas son tendencias a comportarse según opiniones o sentimientos propios. Las actitudes orientan los actos si las influencias externas sobre lo que se dice o hace tienen una mínima incidencia. También los orientan si la actitud tiene una relación específica con la conducta, a pesar de lo cual la evidencia confirma que, a veces, el proceso acostumbra a ser inverso y los actos no se corresponden, se experimenta una tensión en la que se denomina disonancia cognitiva.
NATURALEZA DE LAS ACTITUDES Y SUS COMPONENTES

  • Es posible que en una actitud haya más cantidad de un componente que de otro. Algunas actitudes están cargadas de componentes afectivos y no requieren más acción que la expresión de los sentimientos. Algunos psicólogos afirman que las actitudes sociales se caracterizan por la compatibilidad en respuesta a los objetos sociales. Esta compatibilidad facilita la formación de valores que utilizamos al determinar que clase de acción debemos emprender cuando nos enfrentamos a cualquier situación posible.
  • Existen tres tipos de componentes en las actitudes y son: componente cognitivo, componente afectivo y componente conductual.

  • · Componente cognitivo: es el conjunto de datos e información que el sujeto sabe acerca del objeto del cual toma su actitud. Un conocimiento detallado del objeto favorece la asociación al objeto.
    · Componentes afectivos: son las sensaciones y sentimientos que dicho objeto produce en el sujeto.
    El sujeto puede experimentar distintas experiencias con el objeto estos pueden ser positivos o negativos.
    · Componente conductual: son las intenciones, disposiciones o tendencias hacia un objeto, es cuando surge una verdadera asociación entre objeto y sujeto.

  • Las actitudes tienen mucho interés para los psicólogos porque desempeñan un papel muy importante en la dirección y canalización de la conducta social.
  • Las actitudes no son innatas, sino que se forman a lo largo de la vida. Éstas no son directamente observables, así que han de ser inferidas a partir de la conducta verbal o no verbal del sujeto.

  • FORMACIÓN DE LAS ACTITUDES
    · Se pueden distinguir dos tipos de teorías sobre la formación de las actitudes, estas son: la teoría del aprendizaje y la teoría de la consistencia cognitiva.
    • Teoría del aprendizaje: esta teoría se basa en que al aprender recibimos nuevos conocimientos de los cuales intentamos desarrollar unas ideas, unos sentimientos, y unas conductas asociadas a estos aprendizajes. El aprendizaje de estas actitudes puede ser reforzado mediante experiencias agradables.
    • Teoría de la consistencia cognitiva: esta teoría se basa o consiste en el aprendizaje de nuevas actitudes relacionando la nueva información con alguna otra información que ya se conocía, así tratamos de desarrollar ideas o actitudes compatibles entre sí.
    • Teoría de la disonancia cognitiva: esta teoría se creó en 1962 por Leon Festinger, consiste en hacernos creer a nosotros mismos y a nuestro conocimiento que algo no nos perjudica pero sabiendo en realidad lo que nos puede pasar si se siguiese manteniendo esta actitud, tras haber realizado una prueba y fracasar en el intento. Esto nos puede provocar un conflicto, porque tomamos dos actitudes incompatibles entre sí que nosotros mismos intentamos evitar de manera refleja. Esto nos impulsa a construir nuevas actitudes o a cambiar las actitudes ya existentes.
    EJEMPLOS DE CADA TEORÍA
    Teoría del aprendizaje: al aprender nuevos conocimientos sobre la sexualidad, se intenta recoger toda la información posible para poder realizar un cambio en nuestra conducta, partiendo de la nueva información adquirida.
    Teoría de la consistencia cognitiva: al estudiar algo nuevo, intentamos memorizarlo mediante la relación de lo que vamos a aprender con lo que ya sabemos, esto nos llevará a que a la hora de acordarte de lo nuevo memorizado te será más fácil recordarlo.
    Teoría de la disonancia cognitiva: normalmente las personas que consumen drogas tienen constancia de lo que se hacen a ellos mismos pero sin embargo las siguen consumiendo, debido a que se hacen creer que el placer que les produce tomarlas compensa lo que en un futuro les ocurrirá.
    ESTEREOTÍPOS, PREJUICIOS Y DISCRIMINACIÓN
    El estereotipo es una concepción simple y muy común la cual es aceptada por un grupo o sociedad a una persona determinada sea de diferente estructura social o determinado programa social.
    El estereotipo cumple una función que se adapta perfectamente, es ordenada y simplifica la información que necesita el sujeto para poder reaccionar con una mayor rapidez.
    Los prejuicios son unos sentimientos negativos o positivos, normalmente se forman por creencias o pensamientos estereotipados. Estos sentimientos se dan a conocer de forma simpática o antipática ante unos individuos, razas, grupos, nacionalidades o ideas, pautas e instituciones.
    Muchas veces los prejuicios nos hacen ser hostiles o favorables con un conjunto de personas o una sola, a veces somos discriminatorios o muy acogedores, esto es muchas veces según como es la persona según su condición racial, económica, religiosa... A este comportamiento se le denomina discriminación.
    ACTITUDES Y CONDUCTAS
    A una persona de la cual, conocemos cuáles son sus actitudes no podemos predecir cual va a ser su conducta. Son muy pocos los casos en los que podemos establecer relaciones entre actitudes y conducta. Para poder llegar a prever una conducta, tenemos que conocer muy profundamente unas actitudes muy específicas.
    Normalmente lo que la gente dice sobre sus propias actitudes suele ser mentira y esto sucede porque no conocemos casi ninguna de nuestras actitudes respecto a los objetos. Y no conocemos estas actitudes hasta que tenemos que actuar frente a un objeto. Con esto se deja aún más claro que las actitudes no influyen tanto en la conducta, es más, a veces, incluso son las conductas las que determinan las actitudes.
    Esta relación entre conducta y actitud está sometida a numerosas influencias.
    EL CAMBIO DE LAS ACTITUDES
    Por el contrario de lo dicho anteriormente las actitudes si que influyen en la conducta social. Por eso quienes intentan cambiar las conductas de las personas se centran en cambiar las actitudes. Hay muchos ejemplos de esto: los padres que intentan influir en la conducta de los hijos, los maestros que intentan influir en los alumnos, etc.
    Varios psicólogos defienden que hay dos formas de cambiar las actitudes: la forma de la naturaleza cognitiva y la de la naturaleza afectiva.
    · Naturaleza cognitiva: se utiliza en las personas motivadas y que saben bien que desean. Esta es una forma muy útil y se llega a producir este cambio de actitudes esta nueva actitud durará mucho tiempo.
    · Naturaleza afectiva: esta forma de cambio no es tan clara como la cognitiva, sino que intenta producir un cambio mediante claves. Si se llega a producir este cambio, es un cambio temporal y no perdurará durante mucho tiempo.

    Conferencia Emilio Duro Creciendo Felices. Tu Calidad de Vida.

    Lección de motivación y superación (lista de reproducción)

    Cuando alguien evoluciona también evoluciona todo a su alrededor.
    Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.
    Eres libre de elegir, para tomar decisiones, aunque solo tu las entiendas, toma tus decisiones con coraje, desprendimiento y a veces con una cierta dosis de locura. 
    Solo entenderemos la vida y el universo cuando no buscamos explicaciones.
    Entonces todo queda claro.
    Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido, en donde las cosas más simples son las mas extraordinarias.
    Atrévete a cambiar
    Desafíate
    No temas a los retos.
    Insiste una y otra y otra vez.
    Recuerda que sin fe se puede perder una batalla que ya parecía ganada.
    No te des por vencido.
    Acuérdate de saber siempre lo que quieres y empieza de nuevo.
    El secreto esta en no tener miedo de equivocarnos y de saber que es necesario ser humilde para aprender. 
    Ten paciencia para encontrar el momento exacto y congratúlate de tus logros.
    Y si esto no fuera suficiente, analiza las causas e inténtalo con más fuerza.
    El mundo esta en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.

    miércoles, 7 de noviembre de 2012

    Our Story In 2 Minutes

    Nuestra historia en dos minutos. Es el proyecto final de un estudiante de secundaria, vale la pena verlo dos veces, es excelente, las imagines pasan de manera vertiginosa, pero al final tienes la sensación de que no falta ni una coma, impresionante.

    EL PODER DE LA MENTE POSITIVA



     
    TODO LO QUE SOMOS ESTA CONSTITUIDO POR NUESTROS PENSAMIENTOS

    BUDA
      Harold L Lowe señala que una de las principales características compartidas por casi el total del 95% de la población, que no vive como desearía es la tendencia a desarrollar actitudes mentales negativas.
     En cambio, una característica compartida por casi el total del 5% de la gente, que vive de acuerdo a sus sueños, es haber desarrollado actitudes mentales positivas.
    Para conocer cuales son estas actitudes negativas, basta con que te tomes algunos minutos y escuches las conversaciones, que se producen a tu alrededor un día cualquiera, dice Lowe. Aleja tu atención de tu propia charla interna y presta atención a lo que dicen quienes te rodean. Puedes pasar la mitad del día o el día entero, sin que escuches una conversación que indique que alguien, con actitud mental positiva, está hablando. Esas personas no saben cómo controlar el poder de la mente para triunfar.
    Pero, ¿qué es una actitud mental positiva?, ¿qué es una actitud mental negativa?, ¿cuál tienes tú? ¿cómo puedes saberlo? Detente un momento y piensa cómo describirías tu actitud mental total. Lowe define la PMA (actitud mental positiva), a partir de conceptos que toma del Dr. Dennis Waitley, autor de la Psicología de ganar. Waitley ha dicho que
    “una actitud mental positiva es la expectativa constante del mejor resultado posible de cualesquiera y de todas las situaciones.”

    No se trata de una simple actitud de desear o de esperar. Una actitud mental positiva es un estado de expectativa positiva en un tan alto nivel, que linda con la certeza y es la piedra angular, para encontrar cómo controlar el poder de la mente para triunfar.
    Una actitud mental negativa es lo que Lowe define como “expectativa constante del peor resultado en la mayoría de las situaciones”. Cierto indicador de la presencia de una actitud mental negativa es cuando oyes a la gente hablar de cómo ella espera lo mejor, pero cuenta con lo peor en relación a una situación particular, en otras palabras espera lo mejor y se prepara para lo peor.
    Robert Kiyosaki, el autor de “Padre rico, padre pobre” dice que esa gente del 95% de la población, a la que él llama los pobres, viven en el miedo constante. Los ricos y los pobres son las únicas dos clases financieras de gente en el mundo. Casi todas las decisiones que la gente pobre hace son motivadas por el miedo, sobre todo el miedo a perder.
    Los acontecimientos de los mercados financieros alrededor del mundo, durante las últimas semanas de septiembre de 2008, han dado muestras del miedo tan densa mente  que casi podría ser cortado con un cuchillo, señala Lowe. Algo ha considerar es que el miedo no se puede sostener en una mente donde reside la actitud mental positiva.
    Lowe destaca lo poderoso y maravilloso que es o que podría ser esta situación, si se ve la agitación financiera con actitud mental positiva y se sabe positiva mente, junto con Napoleon Hill, que
    “Cada adversidad lleva dentro de ella la semilla de una ventaja equivalente o mayor.”

    Tal como los harían los ricos cuenta con el mejor resultado posible de una situación dada. Si quieres saber cómo controlar el poder de la mente para triunfar, comienza repitiendo estas dos últimas poderosas afirmaciones
    Asegúrate también, de tener una meta grande y digna hacia las cual dirigirte y no te desvies por la supuesta evidencia que te muestran la televisión y los periódicos. Cree en tí. Confía en tí mismo para tomar buenas decisiones. El mismo poder que dirigió a Bill Gates, Donald Trump, Robert Kiyosaki y Napoleon Hill reside dentro de tí para dirigirte.
    Lowe te insta a hacerlo. Tú puedes demandar o reclamar control de tu propio poder de la mente. Tú eres el más milagroso de todos los seres vivos en la tierra. Tú eres el dueño de una mente tan estupenda, que ni bien  comiences a controlar tu poder de la mente y lo uses conscientemente, no habrá ningún sueño que puedas soñar que no logres alcanzar.


    sábado, 3 de noviembre de 2012

    ELOGIO DE LA LOCURA


    La locura es sincera, transparente; no existe en ella daño alguno. No se puede ocultar, por más que se intente siempre se muestra de alguna manera u otra. Proviene del amor propio, de la adulación, del olvido, de la pereza, de la voluptuosidad, de la molicie(blandura), y la demencia. Adquiriendo así un poder que lo eleva sobre los mismos emperadores.
    Así mismo, la locura es la fuente y el principio de la vida.
    ¿Que seria de la vida sin una mínima gota de locura?
    Seria algo triste, aburrido, fastidioso, insípido y desagradable.
    y; ¿Que es la vida sino locura? (entendiendo vida en su máxima expresión, en su mayor realización). Al igual que locura es vida.
    Los niños son los que más agradan a la locura. Pues, ¿de donde proviene ese encanto irresistible que tienen los infantes en sus primeros años de vida?. Ese encanto se debe únicamente al atractivo de la estulticia. Y los viejos también, ya que mientras más mayores son se vuelven más estultos y así se van pareciendo cada vez más a los niños.
    La locura dice: “Sin mi, el mundo no puede existir ni por un momento, pues, ¿no está lleno de locura todo lo que se hace entre los mortales?, ¿ no lo hacen locos y para locos? Ninguna sociedad, ninguna convivencia pueden ser agradables o duraderas sin locura, de modo que el pueblo no podría soportar a su príncipe, el amo a su sirviente, la doncella a su señora, el preceptor a su alumno, el amigo a su amigo, la mujer a su marido por un solo momento, si de vez en cuando no se descarriaran, se adularan, toleraran sensatamente las cosas o se untaran con un poco de la miel de la locura.” Este párrafo contiene el resumen de su pensamiento: la locura es sabiduría mundana, resignación y tolerancia.
    Para Erasmo la vida es una especie de juego, en el cual cada actor aparece en el escenario con su máscara propia y representa su papel hasta que el director escénico (la muerte?) lo llama. Se equivoca quien no se adapta a las condiciones y pretende que el juego deje de ser un juego.
    Los verdaderamente sensatos deben mezclarse con todos, compartir plenamente su locura o equivocarse alegremente como ellos.
    Y el motor necesario de toda acción humana es Filaucia, hermana de la Locura, el amor propio. El que no se complace a si mismo consigue poco. Si se elimina ese condimento de la vida, la palabra del orador se enfría, el poeta cosecha burlas y el artista se desvanece. La locura bajo el aspecto de orgullo, vanidad y vanagloria es la fuente oculta de todo lo elevado y grande. El estado con sus puestos de honor, el patriotismo y el orgullo nacional, la solemnidad de las ceremonias, las ficciones de la casta y la nobleza, ¿que son sino locura?. La guerra, la más loca de todas las locuras, es el origen de todo heroísmo.
    La sabiduría es a la locura como la razón es a la pasión. Y en el mundo hay mucha más pasión que razón. Lo que mantiene al mundo en movimiento, la fuente de la vida, es la locura. La oradora atribuye a la locura todo lo que en la vida es vitalidad y valor. Es una energía espontanea de la cual nadie puede prescindir. Los que son perfectamente serios y sensatos no hallan lugar en esta vida. Son torpes en los bailes, en los juegos, en el intercambio social. Si tienen que adquirir algo o firmar un contrato, sin duda las cosas saldrán mal y en contra de sus propios intereses.
    La locura es la alegría indispensable para la felicidad. Quien tiene solo razón, sin pasión, es una imagen de piedra, burda, carente de sentimientos humanos; un monstruo, un espectro de quien todos huyen, insensible ante toda emoción natural, no susceptible de amor ni de compasión. y nada se le escapa y en nada se equivoca; ve a través de todo, todo lo sopesa adecuadamente, de nada se olvida, solo se satisface consigo mismo. Solo él es el sano, sólo él es libre, solo él es el rey.
    Erasmo caricaturiza de esta manera la horrible imagen del teórico. ¿Qué estado puede interesarse en tener como magistrado a un hombre tan tremenda mente sabio?; ¿que mujer quiere por esposo a una persona así?; ¿no es preferible un hombre cualquiera, que siendo estulto puede mandar u obedecer a los estultos, que es agradable y afectuoso con su mujer y con sus amigos?, un hombre cualquiera que teniendo defectos es humano; y con esto es feliz el y los que lo rodean, en vez de un sabio viejo y amargado que ha sido infeliz toda su vida.
    Una serie de virtudes sociales están atadas a la locura, tal cual la benevolencia, la amabilidad, la inclinación a aprobar y a admirar, pero, especialmente, de aprobarse así mismo.
    No es posible agradar a otros sin empezar por adularse a si mismo. ¿Qué sería del mundo si no estuviese cada uno orgulloso de su posición y de su profesión?, ¿cómo sería la vida sin que nadie intercambiara con nadie su buen aspecto, su familia, su propiedad?.
    Más aún, Erasmo se atreve por medio de Estulticia a censurar la creencia ingenua en los milagros, la adoración interesada de los santos y los celos entre los monjes. La importancia histórica de Estulticia no fue, como se creía en su época, la sátira directa, sino en los pasajes en los cuales concede a la locura el valor de la sabiduría y viceversa. Erasmo estaba persuadido por la poca solidez de los fundamentos de todas las cosas: todo pensamiento racional acerca de los dogmas de la fe conducen al absurdo. En su ultima oración al dejar el oratorio, la locura dice: “aplaudid, vivid y bebed, creyentes celebres de la estulticia”.
    La locura dice: “Prescindo ahora de los daños que el hombre sufre por causa del hombre, cuales son, por ejemplo, la pobreza, la cárcel, la deshonra, la vergüenza, la tortura, las asechanzas, la traición, las injurias, los litigios, los fraudes, etc., no es mi objetivo hallar la razón de que los hombres hayan merecido tales castigos; pero el que medite sobre esto, ¿acaso no disculpará el suicidio de las doncellas de Mileto, aunque sienta por ellas profunda compasión? ¿quienes han sido principalmente, los que apelaron al suicidio buscando en él un recurso contra el destino y contra el hastío de la vida? ¿no fueron, por ventura, los devotos de la sabiduría?. Por eso yo, valiéndome, de la ignorancia, de la irreflexión, del olvido de los males, de la esperanza de los bienes, de los deleites, voy remediando de tal modo las innúmerables calamidades humanas, que ningún mortal tiene deseos de dejar la vida aunque se le acabe el hilo de las Parcas y haga ya tiempo que comenzó a despedirse del mundo, estas circunstancias deberían ser el motivo de que los hombres no deseen conservar la existencia, son, sin embargo, las que les encienden las ganas de vivir; ¡tanto aborrecen experimentar cualquier tristeza!”
    ¿Quien hay que sea capaz de soportar las injurias de la vida, todo el sufrimiento e injusticias que en ella se producen? Todos lo hacen, claro, pero no solos, si no que la locura nos ayuda en gran parte a superar esto, tanto que no nos damos cuenta de todo el daño que nos producen y que nosotros mismos producimos a nuestros semejantes.
    ¿Quien tan cuerdo y a la vez estulto como masoquista, estaría dispuesto a sufrir el calvario de la vida?, ¿sin ni siquiera una pequeña gota de locura?. Los que lo intentan pronto se rinden y muchos terminan en el suicidio, siendo ésta su única salvación, (si es que sus almas no estaban muertas desde un principio). El mundo estaría lleno de almas perdidas, errando por los parajes de la eternidad, el mundo estaría así
    y mucho peor; si no fuera por la ayuda de la locura. La locura que aporta felicidad y alegría al corazón, despreocupación y hermosura al alma, que oculta e ignora los problemas, penas y todo sufrimiento, que el alma no seria capaz de soportar sin ella.
    Gracias la locura que endulza la existencia, es que el mundo no esta totalmente acabado.
    Con todo esto, demás esta decir que los locos le llevan una ventaja enorme a los sabios; pues mientras los primeros llevan una vida cálida y alegre, sin preocupaciones ni problemas mayores; los sabios se gastan toda su infancia y adolescencia, el mejor periodo de su vida, en informarse y aprender diversas disciplinas, y en el tiempo que les queda viven de lo aprendido antes, sin darse el tiempo y las ganas de disfrutar de deleite alguno. Terminan siendo hombres serios, tristes, sobrios y amargados. Y cuando les llega la hora de partir, no creo que les importe gran cosa morir ya que en su vida no se dieron el tiempo de vivir.
    Entonces; ¿Porqué amargarse la vida de esa manera?, ¿preocupándose de cosas que al final no son tan importantes?
    ¿Porqué no arriesgarse a vivir de verdad, sin temores ni preocupaciones?
    ¿Cual es la dimensión de la locura?, ¿si es más cuerdo el que razona o el que sigue sus impulsos?. ¿qué es lo que vale al final?, ¿un corazón solo y seco, un alma triste y sin esperanzas? o ¿alguien lleno de vida, afectuoso, cálido, alegre, risueño?; alguien que pueda decirse que realmente disfruto de la vida.
    La locura le hace un elogio a la ignorancia, y harta razón tiene en esto, ya que la ignorancia constituye una de las principales características de la estulticia. La ignorancia que todo lo simplifica, todo lo facilita Los hombres de la edad de oro son un claro ejemplo de esto, ellos no se complicaban la vida por no poder resolver un ejercicio de gramática, simplemente porque tenían la suerte de que todavía no se inventaba. Vivían felices de acuerdo a su naturaleza, libres, guiándose solo por su instinto.
    Igual suerte tienen los animales, (siendo más felices los que viven más alejados del hombre), ellos no necesitan de todas las ciencias y tecnología que ha inventado el hombre, son libres. Desgraciados son los que ya conviven con el hombre, como el caballo, el perro, el toro entre muchos otros. El humano ya los hizo participes de sus propias normas y leyes, no teniendo estos, otro remedio que obedecer.
    Hay dos clases de locura, una fomentada por la furia que se engendra en el infierno y otra muy distinta que es pura, inocente e ingenua. La primera se manifiesta ya en la pasión de la guerra, ya en la insaciable sed del oro, ya en un infame y abominable amor, ya en el parricidio, en el sacrilegio o en cualquier otro designio de esta índole. Pero la otra locura es muy distinta, y no corresponde a nada más que a un cierto alegre extravío de la razón.
    Los maestros de gramática, los poetas, los retóricos, los autores, los filósofos, los teólogos, los frailes, los reyes y príncipes, los cortesanos, los obispos, los cardenales y los papas. Estos son los que la locura reconoce como los únicos sabios que reciben parte de sus beneficios.
    La estulticia nombra algunas formas de locura (en aquellos tiempos), como la caza, la alquimia y el juego. A estas se le puede agregar y comparar algunas de este tiempo como son el fanatismo que produce el fútbol, o la euforia de las fans frente a sus artistas favoritos, o el fanatismo por los partidos políticos, entre otros. Más aún, hay muchas otras formas de locura, algunas se parecen y otras uno ni se lo imagina. Pero todas no se pueden nombrar, ya que para esto habría que empezar a analizar cada minuto de nuestra vida.
    Todo lo que aquí se dice se puede resumir en solo unas cuantas palabras: la locura es el elemento esencial que necesitamos para vivir felizmente. La locura es verdad absoluta, es la realidad tal y como es. La locura es el motor que pone al mundo en movimiento, es vitalidad, valor, energía de la cual nadie puede prescindir. La locura conduce a la más elevada sabiduría, es la madre de todas las pasiones humanas, es la originadora del amor y de la amistad; los sentimientos más hermosos que hay.
    En un mundo como el hoy, los humanos se destruyen unos a otros con el único objetivo de obtener poder, en vez de utilizar estos esfuerzos para lograr objetivos de bien común para humanidad.
    Al mundo de hoy no le vendría nada de mal una pequeña eséncia de esta locura.